El presente trabajo tiene como objetivo realizar un diagnóstico de las acciones que desarrollan los organismos públicos y OCS encargados de la atención a los migrantes de 11 a 17 años no acompañados que son repatriados en los estados de Baja California y Sonora. Estos migrantes están en constante riesgo en su integridad física y mental por la inseguridad que aqueja los puntos que transitan y, por tal motivo, las autoridades migratorias y los organismos no gubernamentales especializados en migración se han preocupado por su protección y cuidado, estableciendo programas y políticas públicas destinadas a su atención (Rangel, 2008).
Las instancias federales que intervienen en el proceso de repatriación de niñas, niños y adolescentes son el Consulado y el Instituto Nacional de Migración, las cuales se articulan con las autoridades del Sistema DIF federal y estatal para llevar a cabo la protección de estos menores.
Asimismo, se desconoce si los organismos y servidores públicos que atienden las labores de atención a las niñas y los niños migrantes en el proceso de repatriación cuentan con la capacitación y profesionalización para asegurar un proceso adecuado y humano. Y, al mismo tiempo que se ignora si existe una buena coordinación o relación de estos organismos con las OC y la sociedad civil en materia de protección a la niñez que permitan una mejor atención de este grupo vulnerable. Se desconoce también por qué siguen ocurriendo un sinnúmero de violaciones a los menores extranjeros: desde las condiciones de la detención; el transporte a los centros de detención en territorio estadounidense; y cómo se da la recepción por parte del consulado del INM. Se desconoce si la protección se hace de manera efectiva, sobre todo en los menores de 13 a 17 años, y, por tales razones, surgen las siguientes interrogantes: ¿Qué características revisten las instituciones encargadas de atender a menores migrantes no acompañados deportados de Baja California y Sonora? ¿Existe una coordinación efectiva entre organismos gubernamentales y los no gubernamentales que trabajan con niños migrantes no acompañados en estas entidades?
Antecedentes de un contexto nacional
La mayoría de las niñas y niños migrantes no acompañados que son repatriados provienen del centro del país, aunque también hay niñas y niños originarios de las ciudades fronterizas. El 70% de aquéllos que son repatriados de los Estados Unidos a México es del sexo masculino, y el 30% restante es del sexo femenino; y los adolescentes de entre 13 y 17 años de edad constituyen más del 80% de la población infantil que emigra (Gallo, 2004).
En 2003, en el marco del Programa Interinstitucional de Atención a Menores Fronterizos, los consulados han reportado la repatriación de 5,457 niñas y niños mexicanos no acompañados. De enero de 1998 a mayo de 2003 los albergues de las once ciudades fronterizas recibieron a 42,342 niñas, niños y adolescentes migrantes y repatriados (Gallo, 2004). En lo relativo a la protección de los derechos de las niñas y los niños migrantes y repatriados, el Programa de Acción 2002-2010 asume como retos: perfeccionar los mecanismos institucionales de reintegración familiar y comunitaria para mejorar su eficiencia, seguridad y atención expedita; construir alternativas regionales viables para el arraigo de las niñas, niños y adolescentes y sus familias en sus comunidades de origen; y homologar los procesos sustantivos de atención en los albergues dirigidos a las niñas, niños y adolescentes migrantes y repatriados.
De acuerdo con información de la Secretaría de Relaciones Exteriores, desde 1994 todos los consulados mexicanos en Estados Unidos han apoyado a 87,757 niñas, niños y adolescentes mexicanos no acompañados. Durante 2001 fueron repatriados más de 12,000 niñas y niños que se encontraban solos en los Estados Unidos, y en el primer semestre de 2003, en el marco del Programa Interinstitucional para la Atención a Menores Fronterizos, los consulados han reportado la repatriación de 5,457 niñas, niños y adolescentes mexicanos no acompañados.
Por otro lado, el Sistema Nacional DIF reportó que la Red de Albergues de Tránsito24 recibió desde 1998 a mayo de 2003 a 42,342 niñas, niños y adolescentes migrantes y repatriados. Como ejemplo de la dimensión del fenómeno, en 2002 los albergues de Tijuana, Baja California, recibieron a 1,936 niñas, niños y adolescentes repatriados, mientras que en Nogales, Sonora, se albergaban 1,154 (Gallo, 2004). Del total de niños de albergues en tránsito durante 2002, el 70% corresponde al sexo masculino, en tanto que el 30% corresponde al femenino. Los adolescentes de entre 13 y 17 años de edad constituyeron el 83% de la población de niñas y niños albergados, mientras que el 13% correspondió a niñas y niños de 6 a 12 años y el 4% a niñas y niños de 0 a 5 años (Rangel, 2008).
En la frontera, la migración indocumentada de niñas, niños y adolescentes se compone tanto de aquéllos que son repatriados desde Estados Unidos de América, como de los migrantes en tránsito que no lograron cruzar la frontera o se encontraban en este proceso sin compañía de algún familiar facultado para ejercer su tutela legal. Solamente en 2002, los albergues de Tijuana, Baja California, recibieron a 1,936 niñas, niños y adolescentes repatriados, mientras que en Nogales, Sonora, se albergaban 1,154. Aunque la atención de los menores sea entre el gobierno federal y sus instancias, se conoce que cada estado tiene sus particularidades; incluso el estado de Sonora tiene su propio programa de atención a menores. Baja California y Sonora son los estados con mayor flujo de migrantes.
De acuerdo con cifras del INM, el 50% de los niños repatriados salió de Sonora, y Baja California registró el 20%. A pesar de que en Sonora ha disminuido un 50% en 2006 en comparación con 2002 (año en el que se registró un total de 32,635 menores), aún concentraba la mayor cantidad en la frontera, con 15,619 menores de 18 años. Baja California, con 12,163 en 2006 mantuvo un ritmo de crecimiento alto de manera que podría igualar a Sonora si se mantiene esta tendencia (Rangel, 2008) (Moreno, 1996, 2005, 2008), por lo cual se requiere investigar sobre la profesionalización del personal migratorio, consular y de otras instituciones, así como de las organizaciones de la sociedad civil involucradas en la protección y atención a la niñez migrante no acompañada.
Niños repatriados
La migración infantil es un fenómeno social que surge por distintos factores: deseo de reencontrarse con un familiar en EUA; aspiraciones que no puede satisfacer en su país; huir de malos tratos por parte de su entorno familiar; o por costumbre de los pueblos. Los rangos de edad de los menores da pistas clave de los motivos de su migración y, según estadísticas del INM (2009), el 90.38% de los menores migrantes son mayores de 12 años.
Las principales causas de la migración de menores son la reunificación familiar; el maltrato en el hogar; la búsqueda de trabajo; y sin voluntad por que viajan con su familia, aunado a la crisis económica y la inseguridad, así como la desigualdad de condiciones de los estados de origen entre los estados de la frontera norte, y la falta de oportunidades en México(I).
Ante la incapacidad de los gobiernos para brindar atención a los menores migrantes, han surgido organismos de la sociedad civil que enfrentan el fenómeno y se especializan en él. Los gobiernos han creado programas para la atención de menores migrantes, pero, en su mayoría, están enfocados a menores de 12 años o menos, que sólo representan el 9.61 % de los menores migrantes (INM, 2009). La gran tarea de atender a estos menores es llevada a cabo por los estados fronterizos, ya que los menores, en su intento de cruzar a los EUA, deambulan por estas ciudades fronterizas hasta lograr su entrada al país vecino o ser capturados por alguna autoridad.
Atención para la infancia migrante
En 1990 se atiende por primera vez el fenómeno de menores migrantes por parte de la organización civil YMCA en la ciudad Tijuana, organización civil que brinda atención especializada en todos los estados de la frontera norte; posteriormente, en 2004, el gobierno del estado de Sonora crea el programa “Camino a casa”, programa que hasta 2009 atendió a 36,310 menores migrantes. El número de menores de 13 a 17 años albergados en 2001 representaba el 88.2%, y para 2007, el 89.1%, según el Anuario Estadístico del DIF nacional.
De 2002 a 2008, el ingreso de menores indocumentados deportados por EUA aumentó un 800% en la principal garita de Ciudad Juárez (INM, 2009); el rango de edad de 13 a 17 años fluctúa entre el 82% y el 92%, mostrando un alza sostenida del 2006 al 2008, según cifras del sistema nacional DIF. Baja California y Sonora atendieron a casi el 60% de los menores migrantes entre 2002 y 2008.El estado de Sonora recibió en 2009 al 44.41% de los menores migrantes de entre 12 y 17 años, y el estado de Baja California recibió al 26.04%, siendo estas dos entidades las principales receptoras de menores migrantes a nivel nacional(II).
Es preciso señalar que existen constantes violaciones a los acuerdos establecidos en el Memorándum de Entendimiento sobre repatriación segura, ordenada, digna y humana de nacionales mexicanos firmado en 2004, sobre todo en lo que respecta al horario de repatriación; la repatriación por cruces que no están dentro de los acuerdos locales de repatriación segura y ordenada; y, algunas veces, el abuso de poder por parte de la patrulla fronteriza de los Estados Unidos.
En 2006, el Gobierno Federal creó la estrategia de atención a menores migrantes y repatriados no acompañados, y con ello se estableció una red de albergues de tránsito entre los DIF estatales, federales y albergues de las OSC. Cada estado trabaja de manera distinta, lo que significa que no están coordinados y todos cuentan con un sistema de registro único y cerrado, ya que ningún otro estado puede buscar a un menor dentro del sistema de otro. Pocas son las entidades donde se presenta la cooperación intergubernamental.
Actualmente se cuenta con 9 módulos y 20 albergues para atender a los menores migrantes, número insuficiente ante el aumento anual de migración. Los albergues del sistema DIF no brindan atención especializada a menores migrantes, sino que los albergan con menores que provienen de distintas problemáticas; en cambio, los albergues de las OSC brindan atención especializada y sólo atienden a los menores migrantes. Los menores de 0 de 12 años son albergados por el sistema DIF y los mayores de 12 son enviados a los albergues de las OSC; ningún albergue está capacitado para recibir a menores que hablan algún dialecto, y las menores embarazadas o con hijos son atendidas por las OSC.
Los albergues no dan seguimiento a los menores una vez que salen de sus instalaciones; aunque mientras los hayan atendido contaran con todos los servicios básicos y, en algunos casos, como en Baja California, se les diera clases y certificara a nivel primario o secundario; en este sentido, en el caso de Nuevo León, por ejemplo, los servicios médicos son más extensos.
Los albergues no cuentan con recursos necesarios; el gobierno destina poco presupuesto a los DIF para atender este fenómeno, y los albergues de las OSC batallan en bajar aportaciones de organismos internacionales y gubernamentales. No hay que olvidar que los Estados fronterizos son los más violentos del país, con los más altos índices de delincuencia, y esto se ve reflejado en el uso de menores para el cruce de drogas, sobre todo por parte del grupo de los Zetas.
Asimismo, los principales estados expulsores de menores migrantes (Michoacán, con 9.1%; Guerrero, con 6%; y Jalisco, con 5.8%) no establecen estrategias de retención ni atienden la problemática, dejándole la gran tarea a las entidades fronterizas(III).
Los menores no son canalizados a tiempo a la Procuraduría de la Defensa del Menor o al Hospital; son trasladados al módulo u albergue y, después de entrevistarlos, los canalizan, lo cual puede agravar su situación. Además, existen pocos o nulos convenios entre los DIF fronterizos y los DIF de los estados de origen para la búsqueda de domicilio y familiares del menor que tienen en resguardo.
Baja California: no se de abasto
En Mexicali, con más de 20 años de experiencia, brindan atención especializada en menores migrantes, no comparten información con el sistema DIF, no tienen comunicación entre ellos y reciben a los menores mayores de 12 años que DIF no atiende. Casa YMCA Baja California es el segundo estado en recepción de menores migrantes: entre 2002 y 2008 atendió al 28.7% de la población total de menores migrantes, y durante 2009 atendió al 26.04%(IV). Constantemente, la capacidad de recepción de los módulos se ve rebasada. La mayor parte de los menores atendidos provienen de Michoacán, Baja California (locales), Oaxaca, Guerrero y Jalisco.
El estado cuenta desde 1990, en Tijuana, con el primer albergue especializado para la atención a menores migrantes por parte de un organismo de la sociedad civil llamado YMCA, y el Albergue del Desierto utiliza el formato de una gran familia, donde los menores participan en los quehaceres del hogar, pueden salir a buscar empleo, y cuentan con convenios de servicio social con universidades que apoyan en la atención a los menores.
El DIF estatal cuenta con un programa de atención a menores migrantes que utiliza el sistema PRECalbergues, donde registran a los menores anexando fotografía y descripción física detallada, y sólo reciben a menores de 0 a 12 años. Además, en el SEDIF, un mismo funcionario es coordinador de protección a la infancia, coordinador de albergues y módulos, y esta multitarea impide que brinde atención especial a este sector de la población. En el caso del albergue de Mexicali, se les da un seguimiento educativo y toman clases de primaria avaladas por la SEP. Se cuenta con una enfermera las 24 horas, pero carecen de asesoría jurídica.
SEDIF cuenta con un centro de atenciones múltiples (CAM) donde reciben a los mayores de 12 años y les enseñan algún oficio, pero la capacidad del CAM no es suficiente para el alto porcentaje que llega al estado, es por eso que los menores de 12 a 17 son enviados a albergues de organismos de la sociedad civil.
La patrulla fronteriza no respeta los acuerdos locales de repatriación, ya que repatrían por el cruce Tecate cuando éste no se encuentra dentro de ningún acuerdo, y los fines de semana no repatrían, lo que obliga a los menores pasar el fin de semana en el módulo.
Sonora: mayor coordinación
Sonora es el primer Estado en atender a los menores migrantes a través de programas de gobierno y en certificar sus procesos de atención. Entre 2002 y 2008 atendió al 32.1% de los menores migrantes, y en 2009 al 44.41%, lo que lo coloca como el Estado que más recibe a menores migrantes(V). En Sonora, en comparación con Baja California y otros estados, sí existe coordinación entre el sistema estatal DIF, los organismos de la sociedad civil que atienden a menores migrantes y los DIF municipales.
Éste es el único estado que cuenta con la figura de Retiro Voluntario para mayores de 15 años; la atención en los módulos y albergues es durante las 24 horas; y tienen un control de registro de reincidencias. La entidad cuenta también con tres módulos de control completo de SEDIF y siete de coordinación, que son los centros de atención a la prevención en los DIF municipales de San Luis Río Colorado, Nogales, Agua Prieta, Hermosillos, Cajeme, Navojoa y Caborca.
En San Luis Río Colorado los lineamientos de la patrulla fronteriza han ido cambiando y no están apegados al acuerdo local de repatriación segura y ordenada; y en Nogales no respetan los horarios de repatriación. La coordinación de Agua Prieta es la unidad que supervisa a lso albergues de los organismos de la sociedad civil(VI). Asimismo, cuentan con convenios oficiales de colaboración con estados de origen y tienen buena relación con los estados de Hidalgo (con quien firmaron convenio), Guanajuato, Puebla y Veracruz. Sonora envía informes mensuales a los DIF adscritos al programa de atención a menores migrantes sobre los menores que tienen en resguardo para localizar a su familia.
Casa YMCA cuenta con un programa de becarios y convenios de servicio social con universidades para la ayuda con los servicios de atención a menores migrantes. En Casa YMCA los trabajadores son voluntarios, y en Casa Pepito son niñeras quienes se hacen cargo de la atención a los menores.•
Notas y referencias:
I. Entrevistas realizadas por parte del COLEF a Directivo de albergues y módulos dentro de la frontera norte.
II. Centro de estudios migratorios del Instituto Nacional de Migración con base en información registrada en los puntos oficiales de repatriación
III. Ibíd.
IV. Ibíd.
V. Ibíd.
VI. Resultado de entrevistas al personal directivo del programa de atención a menores migrantes del SEDIF
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