Cocinada a fuego lento en los años setenta del siglo XX, esta novela narra la vida de un joven educado por una extraña madre soltera, enfermera de profesión. Ambos se enfrentan a un mundo signado por los prejuicios, la demagogia, la intolerancia y la doble moral. Su historia comienza de este modo:
“Jenny Fields, la madre de Garp, fue arrestada en Boston en 1942, por herir a un hombre en un cine. El hecho ocurrió poco después del bombardeo japonés a Pearl Harbor. Entonces la gente se mostraba tolerante con los soldados, (…) pero Jenny Fields seguía firme en su intolerancia respecto al comportamiento de los hombres en general y de los soldados en particular. En el cine tuvo que cambiar tres veces de asiento, pero en todas las ocasiones el soldado volvió a acercarse a ella, hasta que quedó sentada contra la mohosa pared.”
A lo anterior sigue un incidente sangriento. El soldado toca las piernas a Jenny para después burlarse de ella y recibir como respuesta a sus encantos, dos certeros cortes de bisturí; situación que provoca la furia de los asistentes a la función. “¿Cómo una mujer que acude al cine sola se atreve a herir a un héroe de guerra que sólo intentaba divertirse?”. El acosador termina retirando los cargos de agresión, temeroso que su esposa se entere de sus actividades extramilitares.
Como puede observarse, valiéndose de una reacción extraordinaria para una chica de 22 años en la década de los cuarenta, John Irving nos dibuja un personaje memorable. Jenny Fields: una mujer solitaria, congruente consigo misma y decidida; parca aunque simpática, y de una sangre fría deliciosa. Con objetivos muy claros, desde muy joven renuncia al sexo, no por mojigatería como por falta de interés. Aun así se las ingenia para resultar embarazada (demanera insólita) y tener a Garp, a quien educa no con mimos, sí con amor; no con modales, sí con una cultura apabullante; no con ligereza, sí con complicidad. De su método de enseñanza emerge un hombre inteligente y comprensivo; aunque también un poco oscuro.
Madre e hijo abrazan el sueño de ser escritores y eventualmente lo consiguen. Primero Jenny, quien con su autobiografía, pasa de ser una modesta enfermera a convertirse en la millonaria rockstar del feminismo radical (para su propia sorpresa). Garp, por su cuenta, se erige en autor de textos delirantes y perturbadores. Por ello emprende una batalla personal en busca del reconocimiento como narrador enfrentando obstáculos enormes, principalmente la fama de Jenny y las expectativas depositadas en él, al ser su hijo. Al no cumplir dichas expectativas, las seguidoras de su madre lo enarbolan como su antagónico ideal, un autor misógino y cruel.
Eso no separa a madre e hijo, quienes permanecerán unidos por sus extraños y profundos vínculos, incluso más allá de la muerte.Cuando ella cae abatida en un mitin político por las balas de un fanático de ultraderecha, él atraviesa el mundo –literalmente–, para estar presente en su despedida. Pero en dicho funeral no hay cabida para el género masculino, así que Garp no duda en calzar sendas botas de tacón alto, ataviarse con ropa femenina y usar peluca, amén de los senos postizos y el maquillaje que lo hacen pasar por una mujer atractiva.Cuando es descubierto por sus detractoras, provoca la furia de todas las asistentes al funeral, que casi lo linchan. “¿Cómo un hombre se atreve a disfrazarse de modo tan grotesco para burlarse de nuestro dolor?”. Con el corazó nroto, echado a patadas y temiendo por suvida, Garp se ve forzado a abordar un avión sin quitarse el disfraz, donde al igual que Jenny en el cine, es acosado por un Don Juan de segunda, a quien pone en su lugar mientras piensa que desde el más allá su querida madre le sigue dando lecciones de cómo es el mundo.
Anécdotas como las referidas abundan en esta obra, que si bien transita por la fascinación ante la muerte, el humor negro, la violencia extrema, las libertades sexuales, los cuestionamientos a las posturas políticas radicales y la literatura dentro de la literatura (en ella es posible leer los textos escritos por Garp); El mundo según Garp se refiere principalmente a la familia. Pero no a la familia como mera condición de lazos sanguíneos, sino a la que construimos con las personas a quienes queremos. A lo largo de la obra es evidente que Garp ama profundamente a Jenny, no tanto porque sea su madre, sino por la persona que es con él y el mundo entero. A mí me sucede lo mismo.•
