Educación en América Latina, ¿dónde estamos?

La educación es decisiva en este siglo XXI, denominado adecuadamente el siglo del “conocimiento intensivo”. América Latina registró importantes progresos en la materia en lo que va del siglo, pero sigue teniendo problemas estratégicos, y su brecha respecto al mundo desarrollado ha seguido ampliándose.

Algunos de los problemas claves que surgen de informes recientes de la OCDE y de otros organismos son:

1. Déficits en la matriculación y las tasas de graduación

La matrícula y las tasas de egreso han aumentado muy considerablemente en la educación primaria, lo que es un gran avance. Sin embargo, es baja en la educación preprimaria, que es considerada hoy definitoria en el rendimiento posterior de los niños en todos los niveles. En preescolar se inscriben 66% de los niños, frente a 87% en los países de la OCDE y existen desniveles muy marcados entre los años que cursan y la calidad de los contenidos recibidos.

2. Fuerte deserción en la secundaria

Solo 59% de los jóvenes completan los estudios de secundaria. Sin secundaria completa, el camino para integrarse a la economía formal está virtualmente cerrado. Tanto las organizaciones públicas como las empresas privadas la exigen como mínimo para las tareas más básicas. En algunos países los niveles de deserción son mucho mayores, como, por ejemplo, en Guatemala, donde solo 41% de los jóvenes terminan la secundaria.

161006_regreso_a_clases_06.JPG

3. Más preescolar, mejor rendimiento en secundaria

La OCDE ha encontrado que quienes cursaron la educación preescolar tienen un rendimiento en secundaria equivalente a un año escolar completo más de la misma. Los más pobres que tienen una tasa mucho más baja de preescolar van a tener allí un factor importante de retraso y abandono en la secundaria, lo cual incrementa las desigualdades.

120410_dso_paulette_38.jpg

4. Muy alta deserción en la universidad

Solo 41% de los jóvenes intenta realizar estudios de nivel superior, y únicamente 14% los termina. En la OCDE la tasa de finalización es 39%.

021013_LEO_UNAM_02.JPG

5. Agudas desigualdades

El cuadro de conjunto muestra muy fuertes asimetrías cuando se pasa de las tasas promedios a las desagregadas. Entre el 20% más pobre de una América Latina, que tiene casi 30% de pobres, únicamente 56% de la población cursa la secundaria, frente a 86% en el 20% de más alto nivel socioeconómico. Asimismo, en el 20% más pobre, solo 9% entra en la universidad, frente a 46% en el 20% más rico.

6. Distancias en años de escolarización

Los años de escolaridad recibidos han aumentado, pero las distancias entre los diversos estratos sociales son marcadas y todos tienen muchos menos de los necesarios.

Los pobres extremos tienen 5.5 años de escolaridad (menos de una primaria completa); los pobres moderados, 6.2 años; los vulnerables (clase media reciente en peligro de descenso), 7.7 años; y los estratos medios, 10.8 años.

Junto a los datos cuantitativos que indican progresos, pero al mismo tiempo marcados déficits y altas inequidades, están los cualitativos, como las fuertes brechas que aparecen en las pruebas de calidad entre la mayoría de los países latinoamericanos y países con grandes logros como Finlandia, Singapur y Hong Kong, que requieren revisar temas como el gasto por alumno atendido, la inversión en docentes, el estatus del docente en la sociedad y otros muy influyentes en la calidad de la escuela.

La OCDE considera que 70% de los jóvenes latinoamericanos no están preparados para los nuevos mercados de trabajo. Como lo demandan los ciudadanos, la región debe priorizar realmente la educación y rodearla de todos los apoyos posibles.

Bernardo Kliksberg es consultor de diversos organismos internacionales Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

VER TODOS LOS ARTÍCULOS

Para ver todos los artículos, favor de presionar aquí