Escrito por 5:00 am Andrea Rodríguez, Notas, Salud

La precariedad alimentaria y la demencia

alimento precario
“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia”        
Edgar Allan Poe
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Mala Alimentación

La inseguridad de la alimentación es la antesala de un posible deterioro cognitivo irreversible. Una dieta desequilibrada, el estrés, la falta de sueño, la inactividad física, la inestabilidad emocional, el aislamiento son elementos que impactan en la calidad de vida del cerebro humano.  La recomendación de los neurólogos para evitar un trastorno demencial es una dieta balanceada, ejercicio constante y sobre todo actividades que le permitan al cerebro fortalecerse al resolver retos, siempre precedidos de objetivos intelectuales.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2018-19 (ENSANUT) revela condiciones estructurales de malnutrición y presencia extendidamente negativa de determinantes sociales de la salud, que constituyen un auténtico drama nacional. Lamentablemente, y a pesar de la retórica gubernamental, las políticas públicas de la nueva administración no están dirigidas a modificarlas.

Uno de los datos más duros que ofrece la ENSANUT  destaca que únicamente 14.81 millones de hogares viven en condiciones de seguridad de alimentación; es decir, apenas el 44.9% del total; en consecuencia, había en el 2018 un total de 18.5 millones de hogares en condiciones de inseguridad alimentaria; por lo que considerando que cada uno de ellos está integrado en promedio por 3.8 personas, la cifra absoluta de personas en hogares que viven en esa condición es de alrededor de 70.5 millones de personas, lo que equivale al 55.58% de la población nacional. (Arellano, 2019). Recuperado de http://mexicosocial.org/mexico-un-pais-de-inseguridad-alimentaria/

Inseguridad alimentaria en México

En efecto en México no se garantiza la seguridad alimentaria. Aunque el Gobierno Federal destina para este año 447 mil 837 millones de pesos en programas sociales[i], principalmente pensados para asegurar el sustento vital de los beneficiarios. Sin embargo, no se cumple con el plato del buen comer debido a que no se consumen los nutrientes bioactivos necesarios para lograr un cuerpo sano. Para el cerebro no es lo mismo una bolsa de papas fritas que 100 gramos de semillas como nueces y almendras.

Desafortunadamente la población desconoce cuáles son las combinaciones nutrimentales adecuadas. Son muchos los motivos para que una persona no cuide su alimentación y mucho menos su salud mental. Las alteraciones a nivel cerebral ocurren 30 años de que aparezcan síntomas de demencia. (Bernal, 2020). Lo que significa que una cultura que propicie la educación en pro de bienestar cerebral disminuiría hasta en un 53 % la probabilidad de tener demencia. 

No obstante, lo anterior parece no tener importancia para el Estado porque no hay una regulación efectiva sobre los productos de bajo nivel nutrimental. Justo en plena Pandemia grupo Femsa, como parte de una “labor social” regaló coca cola en varias ciudades de Coahuila. Definitivamente la regulación legal de la venta, propaganda y publicidad está muy lejos de ser observada de manera real por el Gobierno. La Dra. Carolina Bernal (2020) explica que por medio de investigaciones científicas es posible saber que las grasas saturadas, grasas trans y azúcares en exceso conllevan un riesgo para desarrollar Alzheimer.

Tan solo en México puede haber 800 mil personas afectadas por la enfermedad de Alzheimer, cifra que se incrementará debido al envejecimiento de la población. Recuperado de https://www.informador.mx/tecnologia/Alzheimer-enfermedad-que-va-a-la-alza-en-Mexico-20191001-0076.html

Demencia

Debido al dramático aumento de casos de demencia en el mundo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) la declaró en el 2017 como una enfermedad prioritaria y determinó un plan de acción a largo plazo (2017-2025).

En este sentido, una sociedad de bienestar no puede ignorar la estrecha relación que existe entre intestino (segundo cerebro) y cerebro. Por lo tanto, se hace mandatorio la implementación de un sistema educativo incluyente que también contemple el bien comer, pareciera una exageración, pero la comida chatarra le hace más daño al cerebro que a todo el organismo en general, al disminuir la neuroplasticidad y neurogénesis.

Si dejan de nacer neuronas, la capacidad cognitiva cae en detrimento y el razonamiento y análisis de las situaciones más cotidianas resulta imposible de lograr. Sería un verdadero acierto que la nueva asignatura de la SEP “Vida saludable” tenga muy presente a la neurociencia en su formación curricular.

Finalmente, lograr una alimentación balanceada y saludable tiene su origen en la información y en la creatividad, más que en el aspecto económico Si bien es cierto que las proteínas y el omega 3 se encuentra en carnes y pescados, su consume no tendría que ser cotidiano si se combina con alimentos orgánicos como aceites naturales, vegetales, frutas, verduras de diversos colores, legumbres, etc. Por fortuna, en México contamos con una riqueza culinaria que permite lograr platillos con alto nivel alimenticio a bajo costo.  

Fuentes

Bernal, Carolina. 2020 “Podemos prevenir el Alzheimer y otras demencias”. Conferencia. Segundo Simposio de Neurociencias. México.


[i] Recuperado de https://elfinanciero.com.mx/nacional/gobierno-destinara-mas-de-447-mil-millones-de-pesos-para-programas-sociales-este-ano-amlo

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