En ese sentido, es pertinente destacar que desde el mes de abril de este año se dio a conocer públicamente la iniciativa de crear el Sistema Nacional de Alerta Amber, a través del cual se intentará crear un banco nacional de información sobre niños robados y desaparecidos, así como protocolos y mecanismos de intercambio de información compartidos por las 32 entidades federativas del país, a fin de actuar de manera mucho más expedita y eficaz en la atención de este fenómeno.
Pese a lo anterior, luego de tres meses del anuncio, poco se ha logrado avanzar, mientras que más niñas y niños siguen extraviándose o siendo robados, sin que haya autoridad que asuma la responsabilidad de poner fin a esta negra actividad.
Dedicamos, pues, nuestra portada a la denuncia de la persistente realidad del robo de niños, y, en el análisis central de nuestra edición, mostramos cómo en los 11 años que van de 1997 a 2008 se presentaron más de 2,500 denuncias penales por el robo de niños, dato que, dadas las tendencias de cifra negra que hay sobre la criminalidad en México, bien podría ser hasta 8 veces superior a lo oficialmente consignado.
Otro tema fundamental en la agenda de la cuestión social es la desatención de la agenda de los derechos de las personas de edad avanzada. Cada 28 de agosto se conmemora en nuestro país el Día del Adulto Mayor, designado así desde 2002, y el cual ha sido convertido, como ocurre con otras efemérides, en meras ocasiones para la kermés o las ferias de pueblo, y no para la reflexión y la puesta en marcha de acciones emblemáticas para la protección integral de sus derechos.
Sobre el particular, presentamos un detallado análisis del CEIDAS en torno a la agenda de los derechos de las personas en edad avanzada, destacando las enormes deudas que tenemos como país al no haber sido capaces -luego de prácticamente diez años de la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, llevada a cabo en abril de 2002- de generar todas las medidas necesarias para garantizar el derecho al envejecimiento activo ni de derribar todas las barreras físicas y culturales que impiden la construcción de una sociedad para todas las edades.
En el mismo sentido, destacamos en esta edición que en el mes agosto se conmemora también el Día Internacional de la Juventud. A un año de la Asamblea Mundial de la Juventud, llevada a cabo en nuestro país en 2010, la ausencia de una agenda articulada y de una batería de políticas públicas para la plena garantía de los derechos de este grupo de población sigue determinando un presente lleno de vulnerabilidades y un futuro tremendamente incierto para quienes hoy tienen entre 12 y 24 años.
Por ello, presentamos en esta edición un análisis sobre las características demográficas de este grupo de población, pues aún hay mucho camino por recorrer para que México sea un país apropiado para la niñez y la adolescencia; y, de continuar las tendencias, muy pronto el llamado "bono demográfico" se convertirá en un "pagaré demográfico y social" muy difícil de saldar.
