
En eso se resume la sabiduría de todos los tiempos; en dejar a la vida seguir su curso y hacer lo suyo, para que así sea ella quien se encargue de pagar a quien haya que retribuirle, o de cobrar a quien no haya saldado sus deudas. Lo anterior, no desde una posición pasiva, sino todo lo contrario: esta sabiduría nos invita a asumir nuestro destino, a no resignarnos ante él y encararlo, mirándolo a los ojos; nos lleva a echar a andar la maquinaria, actuar y “tomar al toro por los cuernos”, evitando siempre caer en la tentación del engaño y la autoindulgencia o, peor aún, de la autocompasión. Nos invita a ser responsables, honestos y a dar a los hechos su dimensión verdadera

Cuestionarnos sobre la cultura política nos sitúa frente a retos concretos en torno a los cuales es posible desplegar acciones, desde los diversos grupos de ciudadanos, para propiciar procesos formativos eficaces

Los derechos humanos tienen a la educación como factor de concreción, y ésta es imprescindible para abrir la puerta al conocimiento, a la igualdad y a la demanda del cumplimiento del resto de los derechos; por tanto, es obligado que el Estado mexicano observe y reconozca que hay una gran diversidad que permea en los universos del Sistema Educativo Nacional e intervenga en forma eficaz, garantizando la educación a toda la infancia en México

Cobertura, equidad, calidad y pertinencia son cuatro cuestiones fundamentales que han estado presentes en los planes de desarrollo y en los programas sectoriales de la educación superior del país en los últimos años, mismos que, seguramente, se mantendrán en el programa de gobierno del próximo sexenio. Revisemos cada una de ellas

En el trasfondo del desempeño de los fenómenos de la “socio-esfera” se encuentran arreglos institucionales y procesos históricos que se cristalizan en distribuciones específicas de acervos (conocimientos, salud, bienes de producción, riqueza y habitación, entre otros) que determinan accesos diferenciados al bienestar y capacidades para generar innovaciones. Desde la época Helénica, con su concepción de la educación como “paideia”(II), ha sido ampliamente conocido y aceptado por la mayoría que la educación es un factor fundamental en la socialización de los seres humanos en tanto tales
¿Derecho a la educación o acceso a un pupitre?

La diferencia entre cobertura (escolarización) e inclusión en el acceso al conocimiento es vital. La primera es asunto de gerentes, administradores, contadores (de cuentos y de cuentas). La segunda, el arribo real al conocimiento que transforma la vida; es cuestión de estadistas, de pensadores, de personas que encuentren en el servicio público la satisfacción de sus intereses sobre la base de un horizonte para el país
Les quiero pedir a los jóvenes que lean

He venido hasta acá porque quiero hablarles de la educación, de los libros, de la importancia decisiva que tienen en la vida de los pueblos y de las personas, y de la que han tenido en mi vida
NOTA I. Discurso pronunciado durante la presentación del Plan Nacional de Lectura (Buenos Aires, 2004)
* Artículo publicado con la autorización del Centro de Colaboraciones Solidarias. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Esta edición de México Social está dedicada a la memoria
del Dr. Jorge Carpizo Mc Gregor
Nuestra democracia se encuentra amenazada por dos grandes fisuras que están desgarrando el tejido social: la gran crisis del empleo y la crisis de la educación. Ambas ponen en tensión las capacidades y posibilidades presentes y futuras para un desarrollo con inclusión, y ambas representan los signos más evidentes del agotamiento del modelo de desarrollo.
Las Naciones Unidas definen a los niños sin cuidado parental como aquéllos que durante la noche no se hallan bajo el cuidado de por lo menos uno de sus padres, por ejemplo, los niños que viven en casas hogar, en las calles, con sus empleadores o con su familia extensa. En 2009 se estimaba que a nivel mundial había 24 millones de niños separados de sus padres: aproximadamente el 1% de la población infantil

Con frecuencia se habla de planes para mejorar la salud bajo la premisa de que éstos son indispensables para fortalecer y acelerar el proceso de desarrollo social y económico de un país. Simultáneamente, se plantea como tema central el hecho de que un mayor nivel de desarrollo social favorece los niveles de salud de la población. Lo cierto es que una sociedad saludable aprovecha mejor las oportunidades de educación, trabajo y esparcimiento. En el caso particular de la población infantil, la apuesta es aún mayor, pues representa la población de la cual dependerá el desarrollo nacional a futuro
