01.12.11

25 ideas por un México Social

por  México Social/Staff
Vota este articulo
(0 votos)

IdeasMS

México requiere construir un verdadero rescate social de los más pobres. Resulta inaceptable que entre 2008 y2010 la pobreza se haya agudizado, mientras que las desigualdades se mantuvieron intocadas. A lo largo de 2011, hemos impulsado el diálogo entre las diferencias, mostrando que el acuerdo es factible y que pueden encontrarse poderosas coincidencias para transformarnos en un país con justicia y dignidad. Compilamos así 25 visiones sobre lo que podemos y debemos hacer para reconstruir al Estado Social que nos hace falta

1

Impulsar un rescate social de México

La crisis que hoy enfren­tamos es una oportu­nidad para replantear el rumbo. Nuestro país tiene la capacidad y los recursos para superar los problemas, los an­cestrales y los del momento; para combatir a fondo la des­igualdad y lograr un mejor ni­vel de desarrollo; para acabar con la pobreza extrema, con la ignorancia y con las muer­tes evitables. Estamos en el momento adecuado para re­formular el modelo de desa­rrollo que requerimos.

Por supuesto que hay ma­nera de disminuir la desigual­dad social, si otras naciones lo han hecho con éxito, ¿por qué no habríamos de poder nosotros? Para ello debemos tener un cambio de actitud en muchos niveles. No es posible que nos preocupe más la in­flación que el desempleo, la ignorancia, el hambre o las muertes ocasionadas por la pobreza. Tenemos que volver a nuestras raíces y rescatar la tradición de un Estado con vocación social.

Mucho más necesarios que los rescates económicos que se han registrado en Mé­xico, son los rescates sociales de los sectores más desprote­gidos que invariablemente se han pospuesto. El periodo de las determinaciones nos está alcanzando. La historia juz­gará nuestra actuación. •

José Narro Robles

2

Abatir la desigualdad

La desigualdad empie­za a ser preocupación, tanto por razones teóricas como políticas; si tú puedes disminuir la pobreza cre­ciendo rápido, como en Chi­le, aun con una desigualdad constante, la harías dismi­nuir mucho más si logras una mayor equidad. La hi­pótesis sería que al reducir la desigualdad disminuiría más rápido la pobreza. Pero disminuir la desigualdad es meterse en las relaciones so­ciales, porque a uno le tienes que quitar y a otros les tie­nes que dar.

Alterar la desigualdad implica modificar las rela­ciones sociales, implica ir más allá de lo económico; es la forma de concebir la sociedad, una sociedad es­tratificada donde hay gente que tiene derechos a deter­minados bienes, mientras otros no. El Estado mexica­no cada vez tiene menos ca­pacidades e instrumentos de rectoría: se ha propugnado el desarrollo del mercado, y dejar en libertad al mercado es desarticular toda la eco­nomía y reorganizarla. Sin la rectoría estatal quedas desvalido ante los embates del mercado internacional.•

Fernando Cortés

 

3

Pensar en un nuevo federalismo

Estamos “a la mitad del río” y no podemos avanzara con nuevos dog­mas y nuevas actitudes de gobierno, con institucio­nes que están totalmente rebasadas. Necesitamos una reflexión mucho más de fondo, poner las co­sas sobre la mesa y tomar definiciones.

Necesitamos de otro federalismo; hoy, tanto estados como municipios lo que quieren es que les entreguen participacio­nes y dinero; y en aras de la autonomía tanto esta­tal como municipal, cada quien hace lo que quiere, cada quien impone su vi­sión y, como no hay nadie que empuje una estrategia de concurrencia o coor­dinación verdadera, no existen alicientes para la participación social o la planeación. Lo que existe es ver cómo van a ganar la próxima elección, cuán­tos votos van a conseguir y cómo pueden repartir el dinero.

Lo menos que siente la gente es que se le escuche y es lo mínimo que pide. • 

Carlos Rojas

4

Recentrar la cuestión social como aspiración ética

Las llamadas refor­mas estructurales no han logrado ni reactivar el crecimiento ni abatir las desigualdades, dos de los objetivos fundamentales sin los cuales México se­guirá estancado.

No se trata de plantear si el Estado de bienestar es viable y puede ser sus­tentable, sino de armar las políticas para que lo sea; de lo contrario, el único futuro a la vista es el de un mundo cada vez más pola­rizado, torcido. No serán el mercado, la desregulación, el Estado débil y la libertad sin cortapisas los instru­mentos que puedan cons­truirlo. Se requiere que desde el Estado y la socie­dad, desde los partidos y las agrupaciones civiles, desde los medios y la aca­demia, se coloque ‘la cues­tión social’ en el centro de la deliberación pública, como ayer se colocó la as­piración democrática.• 

José Woldenberg

5

Regular el mercado

“La dictadura de los mercados” tiene ya consecuencias graves en la juventud, en la preca­riedad del empleo y en las personas más frágiles o necesitadas. El “software liberal”, ha dejado al des­cubierto el carácter dog­mático e infundado de la mayoría de las supuestas evidencias repetidas has­ta la saciedad por quienes toman las decisiones y sus consejeros.

Entre las medidas via­bles para salir de la dic­tadura de los mercados financieros podemos des­tacar: reducir la liquidez y la especulación desestabi­lizadora mediante contro­les sobre los movimientos de capitales y establecer un impuesto sobre las tran­sacciones financieras; y sobre todo, limitar a las agencias calificadoras que arbitrariamente degradan la calificación de un Es­tado sin tener un cálculo económico transparente que dé certeza sobre sus calificaciones. Aunado a ello, suprimir los va­cíos fiscales y eliminar las exenciones a las empresas que no tienen suficiente efecto sobre el empleo.•

Enrique del Val

6

Deben reformarse las reformas

En México se renunció a realizar política econó­mica en el sentido amplio, y una vez que se hace esto, la política social no puede más que reducirse a una visión sectorial y sectorizada del que hacer público. Es nece­sario reformar la reforma a la Constitución en la defini­ción del Banco Central, con su consecuente reforma de ley en la Ley Orgánica del Banco de México; tenemos que revisar la Ley de Presu­puesto y Responsabilidad Hacendaria. Tenemos que revisar todo lo que dicen la Constitución y la ley en ma­teria de planeación.

Tenemos que reivindicar la idea de políticas de fo­mento, dada la circunstan­cia nacional, y las muchas restricciones que el creci­miento económico está en­frentando y va a enfrentar, provenientes de la globali­zación y sobre todo del cam­bio climático; tenemos que admitir y acostumbrarnos a que no se puede resolver la cuestión social sólo por la vía del crecimiento entendi­do en la lógica neoliberal. • 

Rolando Cordera

7

Un modelo de desarrollo basado en el empleo

Hoy se requieren nue­vos programas que vayan más allá de ser pa­liativos de la pobreza. Se deben crear programas, incentivos y medios para que la población margi­nada abandone las ac­tividades económicas informales y participe de lleno en la economía y me­dianas industrias.

Es indispensable ha­cer una recomposición de los programas sociales con metas cuantitativas y de calidad de vida para: a) impulsar un modelo de desarrollo urbano y re­gional que contribuya a atacar la pobreza con es­pacios armónicos, limpios y sustentables; b) ampliar y mejorar los servicios bá­sicos -como el tratamien­to y reciclaje de basura- la creación de drenajes plu­viales, rellenos sanitarios, pavimentación de calles, banquetas, electricidad con cables eléctricos subte­rráneos, etc.; c) construir una adecuada planeación urbana que prevenga el hacinamiento y favorezca la cohesión social.• 

Miguel Alemán

8

Pensar el desarrollo desde la justicia social

La extendida presen­cia de la pobreza y del hambre en México sólo se explica por la particu­larmente desigual distri­bución del ingreso. No se puede argumentar que lo primero es generar rique­za para después distribuir­la; por el contrario, se debe crecer distribuyendo.

Habrá que modificar los programas sociales, llevarlos hacia la universa­lización de los servicios, y promover un nuevo curso de desarrollo que se pro­ponga como tarea fun­damental la equidad en el crecimiento. Lograrlo entraña buscar un ade­cuado equilibrio entre Es­tado y mercado; recuperar al Estado, para que en la democracia promueva de manera efectiva el desa­rrollo con justicia social. Convertir la democracia en mejores resultados eco­nómicos y sociales, y no solamente en un meca­nismo de transmisión del poder. • 

Carlos Tello

9

Modificar los criterios presupuestales para lo social

Los derechos sociales no son sólo salud y programas compensato­rios. Hay que discutir el enfoque de los programas sociales. No podemos bus­car la universalización y desarrollar la mayoría de los programas desde una perspectiva focalizado­ra. No podemos decir que queremos sacar de la po­breza a los marginados, y sólo transferirles recursos para la subsistencia. Otro punto es el uso electoral de la política social; esto debe plantearse para todos los niveles de gobierno.

El debate del presu­puesto no sólo tiene que ver con finanzas sanas y equilibrios macroeconó­micos. Por ello, las prio­ridades que el gobierno plantea deben ser debati­das, ya que el gasto público es el instrumento funda­mental del desarrollo.

Los ciudadanos y todos los interesados deben opi­nar, ya que el gasto público es el instrumento funda­mental del desarrollo y debatir esto es debatir el futuro del país.• 

Javier Guerrero

10

Por otro modelo de Salud Social

Lo que yo me pregunto es por qué las decisio­nes hacendarias se están to­mando dando prioridad a la construcción de obras; por ejemplo, del metro, al resca­te del FOBAPROA, el resca­te de carreteras (…) Quienes pensamos así no le estamos pidiendo a la Secretaría de Hacienda que incremente la deuda o genere decisiones inflacionarias; simplemente estamos pidiendo una racio­nalidad distinta a la estric­tamente administrativa en las decisiones del gasto.

Estoy convencido de que la perla del sistema del sec­tor salud es el hoy llamado IMSS-Oportunidades. Si tenemos un modelo que ha sobrevivido a seis distintas administraciones federa­les, ¿por qué no asumir que con mayor inversión y con procesos para mejorarlo puede fungir como un gran catalizador de la salud so­cial? Urge pues, recuperar el sentido mayor de la soli­daridad social.

Al país le vendría muy bien comenzar a saldar las deudas y a renunciar a la idea de la justicia como ven­ganza.• 

Jesús Kumate

11

Debe potenciarse el sistema de salud

El gasto ineficiente en este ámbito ge­nera inflación, reduce la productividad y la com­petitividad, consume los ahorros y da lugar a ban­carrotas familiares, lo que puede exacerbar las con­diciones de pobreza de una población. Los bue­nos sistemas de salud, por el contrario, fomentan el desarrollo económico y sa­tisfacen al mismo tiempo las necesidades de salud y protección financiera de las poblaciones a las que atienden.

Es indispensable pues, movilizar recursos adicio­nales para satisfacer la cos­tosa demanda asociada con la transición epide­miológica y garantizar que estos recursos se con­viertan en más y mejores servicios. Urge ampliar el acceso regular a una aten­ción integral de la salud de las poblaciones más po­bres, en particular de las comunidades indígenas.• 

Julio Frenk

12

Hace falta un modelo preventivo en salud

Sin duda, los retos en materia de salud son múltiples y complejos, en donde la ampliación de la cobertura de los servicios es un logro importante. Sin embargo, es induda­ble la necesidad de con­tinuar avanzando para garantizar que esta cober­tura sea realmente efecti­va, particularmente para la población con mayores necesidades. Asimismo, es importante establecer en la práctica una atención preventiva, sistematizan­do la detección oportuna de enfermedades crónico-degenerativas, así como ampliar la oferta de las enfermedades a cubrir y priorizar las intervencio­nes más efectivas desde un punto de vista médico y financiero.

Aunque diversos estu­dios coinciden en que el Seguro Popular ha tenido efectos positivos para pro­teger el gasto de las fami­lias, el efecto en el gasto promedio en zonas rurales es cercano a cero. • 

Roberto Tapia

13

Es imperativo potenciar la educación

La libertad no sólo es el objetivo primordial del desarrollo, también es su medio principal. La creación de oportunida­des sociales por medio de servicios como la educa­ción y la sanidad pública y el desarrollo de una pren­sa libre y muy activa puede contribuir tanto a fomen­tar la economía como a reducir significativamente las tasas de mortalidad, y esta reducción puede con­tribuir, a su vez, a reducir las tasas de natalidad, re­forzando la influencia de la educación básica -en especial de la capacidad de lectura y escritura y de la escolarización de las mu­jeres- en la conducta rela­cionada con la fecundidad.

La educación promue­ve el desarrollo humano al proporcionar bases para actuar con autonomía, y empodera a la población, particularmente a los po­bres y a los débiles, al re­ducir la ignorancia y erigir habilidades, y debe recibir un alto nivel de prioridad política al ser en parte fin y en parte instrumento para el desarrollo. • 

Rodolfo de la Torre

14

Dar más opciones a la educación

El tema de la pertinencia y calidad de la educa­ción para los jóvenes debe asumirse como prioridad nacional, a fin de evitar que el instrumento por exce­lencia de atención a la ju­ventud, continúe siendo un cuello de botella en lugar de un poderoso propulsor del desarrollo.

Para ello es necesario adoptar dos enfoques: 1) ac­ciones de prevención con in­tervenciones tempranas, la retención en el sistema edu­cativo y los programas para facilitar el tránsito al mun­do laboral y; 2) políticas de reacción con programas de formación ligados a sectores productivos y programas de crédito ligados a la forma­ción micro empresarial.

Es necesario reformular los sistemas tradicionales basados en la memorización, y evolucionar hacia modelos que desarrollan habilidades y competencias. Esto im­plica una transformación en las prácticas docentes, la creación de nuevos métodos educativos, la innovación en los sistemas de gestión esco­lar, así como la moderniza­ción de la infraestructura. • 

Miguel Székely

15

Comprender la ecología desde lo social

Es sostenible, eviden­te e irremediable el reconocimiento de que no existe la posibilidad de desarrollo sin el proyec­to humano de la ecología. La ecología es el eslabón ineludible que permite a una sociedad hablar de desarrollo; sus vertientes económicas son inmensas y corresponden a la posibi­lidad de civilizar una eco­nomía bárbara que no ha logrado, en ningún caso, satisfactores ambienta­les que ofrezcan garan­tías para una verdadera convivencia.

La civilización, en ese sentido, tampoco es un adorno retórico: es una premisa fundamental para el desarrollo. El agua y el aire, dos productos vi­tales que nos pueden faltar en una mañana de éstas, pese a que pensemos en la gente como teoría, son dos torres gemelas bombar­deada por el terrorismo de una barbarie constructora, pero carente de un equili­brio económico que piense que la economía es para el hombre. • 

Juan María Alponte

16

Crear una nueva generación de servicios ambientales

Es precisamente el concepto de servicios ecosistémicos o ambienta­les el que puede contribuir a articular las distintas di­mensiones del desarrollo sustentable. Para asegurar que éstos contribuyan a la reducción de la pobre­za y generar equidad so­cial se requiere: cambiar las políticas de población; construir arreglos institu­cionales y de gobernanza adecuados; modificar los patrones de consumo y producción: corregir las fallas de mercado y desa­rrollar instrumentos que valoren la biodiversidad; desacoplar el crecimiento económico del consumo de materias primas, agua y energía; generar cono­cimiento y desarrollar tec­nologías amigables con el medio ambiente y hacer­las accesibles; y modificar la actitud social, constru­yendo una nueva cultural de la relación sociedad-naturaleza. Sólo así podrá construirse el desarrollo sustentable. • 

Julia Carabias

17

Una sociedad con equidad de género

A pesar de algunas con­quistas, debemos re­conocer el hecho de que el cambio en las leyes no implica necesariamente el cambio, ni los usos ni costumbres, ni en todas las mentalidades. Hay de­mandas que las feministas venimos impulsando des­de hace 40 años, como la necesidad de transformar la Ley Federal del Trabajo desde una perspectiva de equidad para las mujeres.

La política pública tiene que tomar en considera­ción el tema de la subjeti­vidad; debe reconocer que no todas son decisiones racionales, ni todas son opciones elegidas; en ese sentido debe repensarse qué tipo de programas de comunicación social sería interesante que se desa­rrollaran, relativos al pleno cumplimiento de los dere­chos de las mujeres, como para poner una serie de focos rojos e ir cambiando estos mandatos culturales y esta valoración de la fe­minidad y la masculinidad, que van en contra del desa­rrollo integral, principal­mente de las niñas, niños y jóvenes en nuestro país. • 

Marta Lamas

18

Hay que garantizar equidad política para las mujeres 

El gran reto para nues­tro país se encuentra en lograr la paridad en la re­presentación política. Hay que tomar en cuenta que en algunos momentos parece que ya existe esta represen­tación, pero lo cierto es que hay mucho por avanzar. Lo que exigimos las mujeres es la paridad efectiva, es decir, 50 y 50 por ciento de hom­bres y mujeres en los cargos públicos para que haya una acción activa e igualitaria.

Del mismo modo, el reto sería, a través de la cultura, ocupar el espacio público y regenerar el tejido social. Sin embargo, yo creo que mientras la política con perspectiva de género no sea la corriente principal de la política pública no vamos a modificar, no sólo la si­tuación de desigualdad que persiste contra las mujeres, sino la situación general de inequidad que priva en el país.” • 

Rosario Robles

19

Debe erradicarse la violencia contra mujeres y niños

En la historia de nues­tras políticas públi­cas, los niños y las mujeres han sido absolutamente secundarios: se ha pasa­do por alto la violencia así como los efectos que tiene posteriormente en su vida. La falta de atención de fondo, la indiferencia que hay en las instituciones ante el abuso y la violen­cia en las familias y hacia la infancia, es lo que está generando muchas de las cuestiones más graves que estamos viviendo.

Se está dejando de atender a la infancia: la so­ciedad ha sido omisa e in­diferente ante los niños, y hace falta que la sociedad establezca mecanismos de protección; debemos dejar de ser cómplices por omi­sión y de permitir que este problema continúe y que más niños sigan siendo da­ñados. • 

Elena Azaola

20

Por la protección del interés superior de la niñez

La inversión en la in­fancia es estratégica para el desarrollo de los países, pues contribuye a la formación de capi­tal humano y social y, con ello, al bienestar de toda la sociedad. De manera particular, la inversión en los adolescentes es funda­mental, pues no pocas ve­ces se encuentran en una suerte de “terreno de na­die” por no beneficiarse de programas y servicios que atienden a niños y niñas o a personas adultas.

Para disminuir las bre­chas de inequidad es nece­sario que todos los actores con responsabilidad en la asignación de presupues­taria tengan presente la importancia de invertir equitativa y eficientemente en la infancia y la adoles­cencia. • 

Susana Sotolli

21

Promover los derechos sexuales y reproductivos

No puede mejorar mu­cho la situación de incumplimiento de los de­rechos sexuales de las y los jóvenes, si la situación de pobreza, migración y dis­criminación sigue siendo una realidad.

No podemos hablar de que las y los adolescentes, teniendo dificultades para ver garantizado el derecho a educación, para acceder a la literatura y a la infor­mación bien dirigida, ac­cedan al mismo tiempo a información para vivir una sexualidad responsa­ble que tenga como fin el erotismo y la libertad y no sólo la procreación. Lo más importante es la falta de un programa central de edu­cación sexual a nivel na­cional desde los primeros años de la vida escolar.

Tiene que haber comu­nicación y voluntad claras para implementar campa­ñas, programas y políticas dirigidas a que se tenga acceso a la información se­xual. • 

María Consuelo Mejía

22

Otra mirada a la migración

Algo fundamental es que los países receptores de migrantes, que suelen ser los países ricos, tienen un proceso de transición de­mográfica muy severo, es decir, no están reemplazan­do su población y necesitan trabajadores.

En ese sentido, hay que tratar de conciliar la oferta y la demanda, el problema es que la oferta de mano de obra a nivel mundial es in­mensa y la demanda para determinado tipo de trabajo es limitada; se trata de orde­nar procesos y de respetar a su vez derechos laborales y humanos de los migrantes.

Además, las remesas nunca han sido una salida adecuada a la pobreza, el ejemplo más claro es Méxi­co, que hace más de un siglo recibe remesas, pero la gen­te de los pueblos migrantes no ha salido de la pobreza; hay un “bienestar mayor” para esas familias, pero no necesariamente significa mayor desarrollo. • 

Jorge Durand

23

Transformar la política agraria

Debemos preguntar­nos qué tipo de arre­glos institucionales son los más apropiados para el empoderamiento de los pobres rurales y en gene­ral de los habitantes ru­rales.

En general, planteo tres ámbitos de acuerdo entre los Gobiernos Fede­ral, Estatales y Municipa­les a fin de:

1. Impulsar e incenti­var el funcionamiento de cabildos abiertos con el propósito de acordar e implementar proyectos productivos impulsados con fondos financieros descentralizados.

2. Garantizar que en los municipios las universi­dades y otras instancias de investigación proporcio­nen apoyo técnico para el diseño e implantación de proyectos productivos.

3. Propiciar convenios en­tre consorcios privados para financiar el estable­cimiento de talleres per­manentes de formación de recursos humanos orien­tados a temas relacionados con la formación de nego­cios y emprendimientos productivos. • 

Gustavo Gordillo

24

Nuevas opciones para la seguridad alimentaria

México necesita res­tablecer su merca­do interno; tenemos que empezar a desarrollar los mercados locales, porque entrar a las comunida­des, trabajar con ellas y generar producción e in­crementarla es sencillo, el problema es cómo vin­cularlo o encadenarlo en esos mercados. En Méxi­co se podría generar una estrategia de atención es­pecial a los pequeños pro­ductores, ante la evidencia de que no se puede tener el mismo tratamiento para un productor grande, uno medio o para personas de­dicadas a la producción de subsistencia.

Hay por otro lado toda una agenda pendiente re­lativa a los recursos del mar. Existen tecnologías que se pudieran aprove­char mejor, por lo que hay que pensar en un manejo adecuado para las pesque­rías y transitar hacia una estrategia equilibrada de acuacultura. • 

María del Carmen Culebro

25

Erradicar la corrupción como un gran lastre del desarrollo

El Ministerio Público en México es terrible­mente ineficiente y se está violando el derecho huma­no de los gobernados a una procuración de justicia ágil y eficaz; vivimos en el reino de la impunidad.

Está más que compro­bado que subir las penas en la ley no sirve de nada. Es siempre una medida demagógica.

Si teniendo penas mu­cho menos severas de las que hoy tenemos en los có­digos penales, supiéramos que el 90 por ciento de los delitos son castigados, por lo menos de los delitos gra­ves, entonces esto sí sería un aspecto disuasorio.

La corrupción y la im­punidad deben erradi­carse para lograr la plena garantía de los derechos humanos y con ello, proce­sos plenos de desarrollo. • 

Luis de la Barreda

Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com
z