El obradorismo y sus (intentos de) reforma electoral” es un extenso e interesante artículo académico de la Revista Mexicana de Derecho Electoral de la UNAM que analiza los intentos de reforma electoral en México promovidos por el movimiento político conocido como obradorismo (Morena, PT y PVEM), entre 2022 y 2024.
Escrito por: Sergio González Muñoz
Los autores, Lorenzo Córdova y César Hernández, informan que entre 2022 y 2024, el movimiento intentó modificar la constitución y/o las leyes para controlar el sistema comicial y erradicar los mecanismos de acceso al poder político. Sin embargo, estos intentos fracasaron: una propuesta fue rechazada por la Cámara de Diputados, otra fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y una tercera fue suspendida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
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Examinan los fracasos de las propuestas conocidas como el “Plan A” y el “Plan B”, que desmenuzan con claridad y amplitud, y discuten el panorama que se avizora para el “Plan C” impulsado por el nuevo gobierno.
El trabajo analiza la génesis, contenido y proceso de aprobación de estas tres reformas, señalando los errores del gobierno, la referida intervención de la Corte y la movilización ciudadana que detuvo las primeras iniciativas.
Argumentan que el propósito subyacente de estas reformas fue debilitar la independencia de las autoridades electorales, restringir el pluralismo político y erosionar las condiciones democráticas para establecer un régimen con tendencias autoritarias.
El análisis también contrasta estos intentos de modificación con la historia de las reformas electorales mexicanas, destacando que las propuestas del obradorismo carecieron del consenso político, la discusión informada y la intención progresiva que caracterizaron a los cambios normativos anteriores.
Analizan también los errores del gobierno federal y sus partidos políticos que impidieron la concreción de modificaciones constitucionales y legales en materia comicial. Los hallazgos sugieren que las reformas electorales promovidas por el movimiento político del expresidente López Obrador tenían la intención de acotar las condiciones democráticas del sistema electoral para erigir las bases de un régimen autoritario.
Estas iniciativas buscaban desmontar los logros de las reformas electorales de los últimos 48 años, cuyo objetivo fue el fortalecimiento paulatino del régimen democrático. Los intentos del obradorismo buscaron:
- Desaparecer o controlar a las autoridades electorales como instituciones autónomas;
- Eliminar mecanismos que garantizan la certeza en los procesos y el ejercicio del voto libre;
- Menoscabar las condiciones de equidad en la contienda (financiación, acceso a medios y restricciones a la intervención gubernamental); y
- Restringir la representatividad democrática de los órganos legislativos.
Un elemento central es que estos intentos de reforma, conocidos como el “Plan A”, “Plan B” y “Plan C”, fueron actos autoritarios, diseñados sin la participación de la oposición, la academia o funcionarios, y nunca implicaron un diálogo real o consenso, rompiendo con la tradición reformista mexicana. Además, carecieron de un informe, estudio o diagnóstico serio y objetivo sobre los problemas que pretendían resolver.
Los autores destacan que toda reforma electoral debería cumplir cinco condiciones, entre ellas: ser producto del mayor consenso político posible (recogiendo preocupaciones de la oposición), servir para mejorar las condiciones (lógica progresiva), basarse en información y diagnósticos adecuados, ser resultado de una amplia discusión pública informada, y ponerse a prueba en contextos de menor riesgo.
Concluyen que la intención de anular las condiciones de integridad de los comicios es el último capítulo del asalto del obradorismo a la institucionalidad de la democracia constitucional. Igualmente, resuelven que, si bien el alcance de la iniciativa de Claudia Sheinbaum es incierto, los antecedentes de los Planes A, B y C indican que el panorama es poco alentador, ya que se minarían los cuatro ejes fundamentales de la construcción democrática en el ámbito electoral:
- La representación del pluralismo en el Congreso.
- La autonomía, independencia y solvencia técnica de las autoridades electorales.
- Los procedimientos y garantías para elecciones libres y auténticas.
- Las condiciones de equidad en la competencia electoral.
Los cinco puntos esenciales que la presidenta Sheinbaum ha anunciado que recogerá su iniciativa son:
- Abaratar el costo de las elecciones;
- Abaratar el costo de los partidos;
- Abaratar el costo del INE;
- Elegir mediante voto popular a los consejeros del INE, y
- Eliminar las diputaciones y senadurías de representación proporcional y las senadurías de primera minoría.
Dictaminan que el escenario es sombrío, pues lograr un consenso requeriría que el oficialismo deje de lado los prejuicios y el plan de regresión autoritaria, lo cual parece poco probable. Concluyen que, a pesar de los fracasos iniciales, el futuro de la democracia electoral en México es incierto debido a la mayoría calificada del oficialismo en el Congreso y la politización del Poder Judicial.
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