En la galería, en la calle, en el teléfono. El arte de hoy está en todas partes y frecuentemente resiste una fácil categorización. Mientras que los movimientos tradicionales tenían manifiestos, escuelas o técnicas predominantes, el arte contemporáneo funciona más como una constelación de ideas, estéticas y formas que existen lado a lado, entran en conflicto y alternativamente se renuevan.
Escrito por: Mauxi Sánchez Fernández
Hablar de arte contemporáneo es hablar de libertad de creación, de romper las formas tradicionales y de una profunda reflexión sobre el mundo actual. Ya no se limita a pintar cuadros o esculpir figuras, el arte ahora puede ser una instalación de luz, una actuación en vivo, un mural en una pared olvidada y pintura blanca lanzada sobre un lienzo siguiendo los principios del azar.
Te invitamos a leer: La reforma judicial y la urgencia de un nuevo pacto de legalidad
¿Quién habla de arte contemporáneo de todos modos?
Aunque la fecha no se conoce exactamente, la mayoría de los estudiosos señalan que el arte contemporáneo comienza en la década de 1960, o a finales del siglo XX. Si el arte moderno experimentó con nuevos tipos de forma y aún mantenía, aunque a distancia, cierto grado de reverencia por la destreza técnica y el objeto artístico, el arte contemporáneo rompió esa conexión, en todos los frentes: no se trataba de un objeto sino de una idea.
Y así fue como nació el arte conceptual, donde ya no importa cuál es la obra material, sino cuál es el pensamiento detrás de ella. ¿Un ejemplo? Joseph Kosuth y su pieza Una y Tres Sillas en la exposición de Arte Conceptual, presentándonos con una silla física, una foto de una silla y la palabra “silla”. No es una broma; es una meditación sobre el lenguaje, la representación y la realidad.

Algo grandioso del arte de nuestro tiempo es que no hay una sola manera de hacerlo. Hay varias corrientes que se cruzan y corren paralelas.
- El Pop Art transformó a Marilyn Monroe y las latas de sopa Campbell en estrellas del arte. Andy Warhol y Roy Lichtenstein se inspiraron en la cultura de masas, los cómics y la publicidad como una forma de crítica y una forma de celebración.

- El Minimalismo hizo eco del máximo de menos es más y la apuesta que se hizo por la extrema simplicidad. Con estructuras geométricas austeras hechas de materiales industriales, artistas como Donald Judd inauguraron una era de contemplación de lo elemental

- El Arte Callejero salió a las calles en murales, grafitis y mensajes que alteran el espacio público. (Considera a Banksy y su arte de protesta enigmático: anónimo, directo, poderoso.)

Y no nos detenemos ahí. Hoy, también existe digitalmente, dando paso al arte post-internet que comenta sobre cómo las redes sociales, los selfies y los algoritmos cambian nuestro sentido del yo y nuestras formas de ver.

Este no es solo para mirar, sino para cuestionar, debatir y vivir. Algunos artistas usan su trabajo para abordar temas como la migración, la violencia, el medio ambiente o la desigualdad. De ahí el arte político y social, cuyos creadores incluyen a artistas como Ai Weiwei o Teresa Margolles, para quienes es un acto de denuncia y memoria.

Ha nacido el arte relacional en el que la pieza no existe sin la presencia del público. En estos casos, el artista es un mediador de experiencias compartidas, desde compartir una comida hasta construir una instalación lado a lado.

¿Y el Arte Mexicano?
México no se queda atrás. Artistas como Gabriel Orozco, Carlos Amorales, Minerva Cuevas o el campo de entrenamiento en SOMA han puesto el nombre del país en la agenda internacional. Y no solo ellos: en comunidades, barrios y espacios independientes, crece un arte nuevo, crítico y comprometido, arraigado en la identidad.

“El arte contemporáneo no intenta complacer al espectador, no considera una imagen como algo ornamental o decorativo”. Lo que intenta hacer es irritarte, incomodarte, hacerte pensar, o conmoverte. Es un reflejo del mundo en el que vivimos, en sus luces y sombras. Es un arte que habla nuestro idioma, que se ríe de sí mismo, que está pintado con neón, o tierra, que se instala en museos o se cuela en las redes sociales. Porque en el momento presente del arte, todo vale si la creatividad lo quiere.”
También podría interesarte: “Chiles en Nogada: Historia, Tradición y el Platillo Más Patriótico de México”
¿Por qué necesitamos su ayuda? Porque somos una organización independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones. Dependemos de su generosa contribución. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad. Ayúdenos a difundir la verdad, comparta este artículo con sus amigos
[…] te invitamos a leer: Arte Contemporáneo: ¿En el torbellino del mundo del arte? ¡Ven a París y … […]