El debate del debate: encuestas. Usos y abusos en la época actual
Desde las antípodas presenciamos el primer debate presidencial y más allá de resultar evidente que los debates sólo ahondan nuestros propios sesgos cognitivos, otro jugador en el terreno, fueron el uso de las encuestas.
Escrito por: José Ojeda Bustamante
Vivimos tiempos electorales donde las encuestas se encuentran a la orden del día, sin embargo, nos resulta fundamental rescatar que éstas tienen tres grandes funciones.
De manera lamentable, actualmente predomina más la tercera función. Y es que las encuestas en tiempos electorales están sujetas a intereses, la mayoría de las veces poco claros. A la par, también es cierto que existe un desprestigio de la técnica en las encuestas.
Te invitamos a leer: La crisis de las democracias latinoamericanas
Un día después del debate presidencial, ni bien culminaba éste en el ágora digital aparecían múltiples resultados que daban como ganador ya sea a Jorge Álvarez Máynez, Xóchitl Gálvez o a Claudia Sheinbaum.
A la práctica, resulta evidente que las encuestas electorales se han convertido en un instrumento para legitimar y construir narrativas en torno a vencedores o perdedores.
También como instrumentos de desinformación. Bajo el halo de ser científicas y objetivas, son utilizadas sin ton ni son. Flaco favor le hace al gremio al respecto.
Quizás también valga la pena considerar el nivel de sanciones que pueda tener a la práctica, es decir, si a un médico se le sanciona cuando comete un error médico, ¿por qué no hay una sanción para una encuesta cuando se demuestre que ésta miente deliberadamente?
Por ello, una cosa que tendrían que hacer los encuestadores es transparentar quién los financia. Dejar de manera clara a qué intereses sirven, para así generar un poco más de credibilidad.
Queda claro, Sin embargo, que no necesitamos menos encuestas, sino más de ellas, pero de mejor calidad, aplicable a otros ámbitos y espectros más allá de la arena electoral.
Por ello es importante rescatar la labor social de éstas, porque su función más útil es la de comprender el mundo en que habitamos.
Desde la perspectiva social las encuestas pueden medir el humor social y ayudar a crear mejores políticas públicas
Por ejemplo, el cómo, a partir de la información se pueden desarrollar mejores políticas públicas.
Hacen falta más tanques de pensamiento, más centros de opinión pública.
Un avance podría ser voltear la mirada a las Universidades Públicas, quienes de acuerdo con la ENCIG 2023, gozan de un (78.7%) de confianza en México.
Por tanto, se requiere afinar los incentivos y pensar en un mejor uso para las encuestas en aras de comprender de una mejor manera a la opinión pública en México.
Más encuestas, pero de mejor calidad y para mejores fines, fines, en esencia sociales.
También podría interesarte: Ducoing y una época
Frase clave: El debate
La presentación de Los Tigres del Norte en el Tiny Desk Concert del National Public…
Las reservas de harina de trigo están casi agotadas en Taiz, donde más de 600…
El conflicto, la sequía y los desplazamientos agravan la inseguridad alimentaria en Darfur y Kordofán.…
Las protestas que se llevaron a cabo en Guadalajara, por el suministro inadecuado de agua…
Digger es una película incómoda porque no solo señala a los magnates y a los…
Antes de celebrar de forma acrítica la disminución de la pobreza en México, es necesario…
Esta web usa cookies.
Ver comentarios