Categorías: CulturaEspecial

Ha muerto un filósofo

por Adela Cortina

Guillermo Hoyos Vásquez, el primer doctor en filosofía de Colombia, maestro de tantas generaciones de colombianos, referencia indiscutible en el mundo iberoamericano


Su fe en la capacidad de la filosofía para orientar la vida diaria; su confianza en que la educación es el gran ariete que abre las puertas de un mejor futuro; la convicción de que es la sociedad civil la que debe transformar la vida de los países a través de sus protagonistas, que son los ciudadanos, le llevaron a implicarse en la educación en todos los niveles posibles, haciendo fecundo lo que Kant, Habermas o Rawls llamaron el uso público de la razón. Su opción por la filosofía práctica se hizo incuestionable en campos como la bioética, la escuela, la guerra, la violencia, la propuesta de una democracia deliberativa, la empresa, la paz y el perdón. Y no solo en el aula, sino también participando en los diálogos de paz con la guerrilla desde 1984, con la convicción, hecha práctica, de que el diálogo es el camino para superar la violencia.

Cualquier persona que tropieza con algún colombiano ligado de algún modo al mundo académico, escucha la siguiente frase, pronunciada con orgullo y admiración: “Yo asistí a un curso del profesor Hoyos”. Saben que es un gran filósofo, pero además añaden que lo que oyeron en ese curso, en que se habló de filosofía fuerte, sin concesiones, les ha servido también para vivir.

Y no solo en la Universidad, sino también en el compromiso social desde la OEI, la Editorial Siglo del Hombre, la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía, El Club El Nogal, la Fundación ÉTNOR o la Cátedra UNESCO de la Universidad de Valencia.

La buena filosofía tiene un uso público, que urge reforzar, y un uso en cada una de las esferas sociales, que importa promover, ése fue el gran empeño del maestro Guillermo Hoyos. Un empeño a todas luces logrado, como reconoció el Ministerio de Educación colombiano al concederle el premio Vida y Obra en diciembre último.

Y lo que resulta más extraordinario: derrochó generosidad en tiempo y saber, e hizo de la amistad cordial un modo de vida. Por eso permanecerá en el recuerdo agradecido de cuantos gozamos de su sabiduría y de su humanidad.•

mexico_social

Entradas recientes

El deplorable estado de calles y avenidas en México

Uno de los servicios públicos respecto de los que existe una muy alta insatisfacción, de…

11 horas hace

El fantasma del retroceso: El neoconservadurismo que asoma la cara en México

En los últimos días, el debate público en México ha sido testigo de un fenómeno…

13 horas hace

Volver la mirada hacia lo local

México atraviesa una etapa marcada por desafíos de enorme complejidad. Sin embargo, en medio de…

1 día hace

INE: Lecciones para Trump

El discurso pronunciado por el presidente Trump el jueves 16 de julio tuvo un objetivo…

2 días hace

Vuelta a empezar

Cuando va al alza el ciclo económico mexicano tiene como contrapartida todo un festival de…

2 días hace

Punitivismo, crisis penitenciaria y los límites de la justicia

Los datos recientemente publicados por el INEGI sobre los sistemas penitenciarios del país merecen una…

2 días hace

Esta web usa cookies.