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Evolución de la pobreza en Guerrero III

Con esta entrega finaliza la serie de artículos dedicados a examinar el comportamiento de la pobreza oficial entre los años 2016 y 2022, en la región sur de México. Los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero despertaron el interés porque a raíz de la pandemia del COVID19, paradójicamente, la pobreza disminuyó a diferencia de lo que ocurrió en el país.

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El análisis de la información de lo acontecido con la pobreza multidimensional en Guerrero en el sexenio 2016 a 2022 llevó a concluir que su comportamiento fue reflejo, principalmente, del comportamiento de la pobreza por ingreso que pasó de 70 por ciento en 2016 a casi 64 por ciento en 2022, en tanto la proporción de personas que tuvieron hasta una carencia fluctuó levemente en torno al 87 por ciento.  En ese mismo lapso la caída de la pobreza multidimensional extrema, también fue impulsada por la caída en la prevalencia de la pobreza extrema por ingreso, que se redujo de casi 34 por ciento a 27 por ciento entre 2016 y 2022, pero fue parcialmente contrarrestada por el crecimiento en la proporción de personas que sufrieron tres o más carencias: el porcentaje se elevó sistemáticamente de casi 44 por ciento en 2016 a poco más de 55 por ciento en 2022, bajo el impulso, principalmente, de las privaciones en salud y educación, que estuvieron fuertemente asociadas a la pandemia. Como consecuencia de estos cambios, en el estado de Guerrero, la caída de la medición oficial de la pobreza fue mucho más marcada que la experimentada por la pobreza extrema.

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Considerando que la evolución de la pobreza multidimensional en Guerrero estuvo estrechamente asociada a los cambios en la pobreza por ingreso, en lo que sigue se profundizará en el estudio de su comportamiento en el tiempo. Para ello es necesario dar una pequeña vuelta conceptual.

En un lapso de tiempo, si se controla el tamaño de la población y se supone que no se modifica la manera como se reparte el ingreso entre las personas, el cambio en el volumen de ingreso es el determinante clave en la variación de la pobreza por ingreso (o pobreza monetaria): bajo dichos supuestos a mayor ingreso total corresponderá menor pobreza y viceversa (efecto ingreso). Sin embargo, también existe la posibilidad teórica de que disminuya la pobreza por medio de una redistribución de ingreso que consista en trasladar el recurso de las personas más a las menos adineradas (efecto redistribución), aun cuando el volumen de ingreso no se modifique. En dichas condiciones, si la transferencia es inversa, es decir, los ingresos de los menos a los más acomodados entonces el efecto redistribución aumentará la pobreza monetaria.

En los hechos los datos de que se dispone para analizar la pobreza a lo largo del tiempo distan bastante de las situaciones estilizadas que se acaban de presentar; son producto de los cambios en los tamaños de población, de los efectos ingresos y redistribución, y de una serie de factores más entre los que se pueden destacar la interacción entre los efectos ingreso y distribución.

Sobre la base de estas ideas Datt y Ravallion (1992) propusieron una descomposición del cambio en la prevalencia de la pobreza por ingreso entre dos mediciones en el tiempo (por ejemplo, porcentaje de variación entre los tiempos 0 y t), en tres componentes que denominaron crecimiento económico, distribución del ingreso y un residuo; además, la descomposición propuesta por estos autores supone constante la línea de pobreza utilizada para diferenciar entre pobres y no pobres[1].

En el caso del componente monetario de la medición oficial de la pobreza en México hay que considerar, además del efecto crecimiento y distribución, el de las variaciones en los precios, que se denomina efecto inflación (Pineda, J.R. 2024). Este último surge debido a que los umbrales de la pobreza y la pobreza extrema por ingreso son variables, de hecho, los valores de las canastas se actualizan cada mes empleando para ello el Índice Nacional de Precios al Consumidor de este modo si la tasa de reajuste del ingreso debido a las variaciones de precios es superior al experimentado por las canastas, entonces la pobreza monetaria tenderá a caer, y a aumentar en caso contrario.

Dependiendo de los propósitos del estudio en ocasiones puede ser de interés separar del ingreso per cápita algunos de sus componentes como, por ejemplo, las remesas provenientes del extranjero o el apoyo de los programas sociales, lo que agregaría un cuarto o quinto componente a la descomposición (Minor E. 2018). En el cuadro que se presenta a continuación se ha utilizado una ecuación de descomposición que identifica los efectos: ingreso, desigualdad, inflación y programas sociales.

El aumento en la pobreza y en la pobreza extrema por ingreso, en el bienio 2016 a 2018, fue impulsado por la retracción en el ingreso per cápita (que fue del orden del 2 por ciento), por el alza en los precios y por los programas sociales. Estos últimos contribuyeron con 0.5 p.p. y 1.2 p.p. al aumento de la pobreza y pobreza extrema debido a que, en ambos casos, la disminución de pobreza, originada en la operación de los programas sociales, fue menor en 2018 que en 2016. Esto puede ser resultado ya sea por una disminución en el volumen de transferencias (en pesos de poder adquisitivo constante) o bien por errores en la focalización. Lo que sí parece ser un hecho es que el debilitamiento de los programas sociales fue más severo en la población en pobreza extrema.

Los análisis presentados en los dos artículos inmediatamente anteriores habían llevado a la conclusión que la pobreza por ingreso se redujo en el estado de Guerrero a pesar de la pandemia (entre 2018 y 2020). Este resultado se habría debido al aumento en el ingreso per cápita (expresado en pesos del mismo poder adquisitivo) que fue del orden del 2.3 por ciento, combinado con el hecho de que la desigualdad en la distribución del ingreso se redujo ya que, en términos relativos, los deciles inferiores ganaron en tanto los superiores perdieron.

La descomposición del cambio en la pobreza entre los años 2018 y 2020 en Guerrero (ver cuadro) hace ver que la caída se debió principalmente a la operación de los programas sociales. En cuanto a la pobreza extrema las dos principales fuentes que provocaron su abatimiento fueron los programas sociales y la redistribución de los ingresos.

La descomposición de las fuentes de variación de la pobreza ha permitido afinar el análisis. Se había observado que el efecto ingreso había abatido la pobreza por ingreso en el bienio del COVID19, ahora se sabe que ello fue resultado de una de las componentes del ingreso: las transferencias del gobierno. Y también permitió mejorar la identificación de las fuentes que provocaron la reducción de la pobreza extrema por ingreso; a los programas sociales, se agregó el efecto redistribución que ya se había identificado en análisis anteriores. Habría que agregar que los efectos programas sociales y redistribución que reducen la prevalencia de la pobreza son parcialmente contrarrestados por las alzas de precios que, por lo demás, afectan con mayor fuerza a la población en situación de pobreza extrema que la que está en condición de pobreza.

La pronunciada caída de la pobreza y de la pobreza extrema por ingreso en el bienio 2020 a 2022, se debió, como era de esperarse, al crecimiento en los ingresos de los hogares en la recuperación post crisis. Las cifras del cuadro son elocuentes, la reducción en ambos tipos de pobreza fue impulsada por el crecimiento de los ingresos que se debió, por una parte, a la recuperación de la actividad económica y por otra a la política de aumentos sostenidos en los salarios mínimos.

Entre los años 2020 y 2022 al abatimiento de la pobreza monetaria extrema originado en el alza de los ingresos, se agregó la redistribución progresiva del ingreso, los tres deciles inferiores experimentaron alzas importantes en sus ingresos reales, más elevadas que en el resto de la población. La reducción de la pobreza monetaria extrema provocada por los efectos “ingreso” y “redistribución”, fue contrarrestada en parte por el alza de los precios de mercado de los bienes y servicios, que, como se sabe afectan proporcionalmente más a las clases sociales que disponen de menos recursos económicos. La prevalencia de la pobreza monetaria en Guerrero (que se extiende a alrededor del 70 por ciento de la población) se redujo impulsada por el aumento de los ingresos, parcialmente contrarrestado por el efecto redistribución. En este lapso los programas sociales no jugaron un papel de importancia.

Se sabía que en el estado de Guerrero durante el tiempo transcurrido entre 2018 y 2020 (este último pleno año de pandemia) la reducción registrada en la pobreza y pobreza extrema multidimensional, fue impulsada por la pobreza y pobreza extrema monetaria y que éstas a su vez se redujeron como consecuencia del aumento en el ingreso per cápita y de la mayor participación en el ingreso que favoreció a los siete primeros deciles. La descomposición del cambio en dicho bienio ha permitido refinar el conocimiento, en efecto, los resultados hacen ver que las reducciones en la pobreza y pobreza extrema monetaria se originaron en el aumento de los ingresos provenientes de los apoyos de los programas sociales. Y que, en el caso particular de la pobreza monetaria extrema, al efecto de los programas sociales habría que agregar el aumento en la participación en el ingreso de que gozaron los siete deciles inferiores, y tomar en cuenta que las fuerzas que tendieron a abatir la pobreza monetaria extrema en Guerrero fueron parcialmente neutralizadas por la inflación, particularmente por el comportamiento de los precios de los bienes y servicios incluidos en la canasta alimentaria.

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Referencias

Datt, G., y Ravallion, M. (1992). Growth and redistribution components of changes in poverty measures: A decomposition with applications to Brazil and India in the 1980s. Journal of development economics, 38(2), 275-295. https://www.sciencedirect.com/science/article/ pii/030438789290001P

Minor, E. (2018). Descomposición de los cambios en efecto crecimiento y re-distribución. En F. Cortés. Gasto social y pobreza. Temas de Política Socialde México y América Latina, El Colegio de México/Universidad Nacional Autónoma de México, México

Pineda José Rafael (2024) Guía para el cálculo de la descomposición de la pobreza por ingresos según el método de Datt y Ravallion. Guia.pdf

[1] Tal vez no esté demás aclarar que el término “crecimiento económico” refiere, en realidad, al cambio que experimentó el ingreso en el período considerado, que podría ser aumento (crecimiento) o disminución (caída).

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