En Portada

Ser papá también es cuidar: paternidades responsables para una sociedad más justa

En México, e Día del Padre se celebra el tercer domingo de junio. Y esto nos da a oportunidad de reflexionar sobre la paternidad, los cuidados y a la igualdad de género. En América Latina y el Caribe, cuando hablamos de cuidados en el hogar, automáticamente pensamos en mujeres. Desde pequeñas, a muchas niñas se les enseña a cuidar, mientras que a los niños se les enseña a trabajar “fuera de casa” ya que serán los futiros proveedores de la familia. Esta visión desigual ha provocado que las tareas del hogar y el cuidado de niñas, niños, personas mayores o enfermas recaigan casi exclusivamente en las mujeres. Pero ¿y los hombres? ¿Dónde están los papás?

Escrito por:   Ana Luisa Nerio Monroy

La realidad es que la presencia activa de los padres en las tareas de cuidado sigue siendo muy limitada. En algunos casos porque se mantienen estereotipos y role de género que mandatan que los hombres no realicen tareas domésticas pes eso es “cosa de mujeres” y en otros casos porque las leyes, los estereotipos y las estructuras laborales no siempre lo permiten. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 11 países de América Latina las licencias de paternidad son de menos de 10 días y en varios países del Caribe simplemente no existen. El permiso por paternidad en México es de 5 días hábiles con goce de sueldo (Ley Federal del Trabajo). Se trata además de un derecho que aplica para trabajadores formales, ya sean empleados de empresas privadas o del sector público. Así, a los hombres no se les da el tiempo ni el reconocimiento necesarios para cuidar.

Te invitamos a leer: Ipsos Report. Claves para conquistar al 35 % del electorado millennial

Pero cuidar no es una cuestión de género. Cuidar es un derecho y una responsabilidad de todas las personas. La falta de políticas que fomenten la paternidad activa refuerza estereotipos dañinos: que los hombres no saben cuidar, que las mujeres deben hacerse cargo de todo, que los padres solo proveen dinero. Esta división injusta del trabajo perjudica tanto a las mujeres, que cargan con una doble jornada, como a los hombres, que se pierden momentos valiosos con sus hijas e hijos.

Además, cuando los hombres participan activamente en la crianza y en las tareas del hogar, las niñas y niños crecen con una visión más justa y amorosa de las relaciones humanas. Ven que cuidar no es solo tarea de mamá y que papá también está presente, ayuda, cambia pañales, cocina, acompaña en las tareas y abraza cuando hace falta.

Promover licencias de paternidad más largas, remuneradas, obligatorias e intransferibles es clave para construir paternidades más comprometidas y corresponsables. Hoy, de acuerdo con información de CEPAL la mayoría de estas licencias en la región no superan los 5 días, lo cual es claramente insuficiente. Solo seis países otorgan entre 10 y 15 días de permiso. Eso no alcanza para vincularse con un recién nacido ni para apoyar a la pareja de forma efectiva.

Además, la economía del cuidado podría generar más de 32 millones de empleos en la región para 2035, si se invierte de manera adecuada en políticas de cuidado, incluyendo permisos para padres. Esto no solo promueve la igualdad de género, también es una oportunidad para dinamizar la economía y mejorar la calidad de vida de millones de familias.

Impulsar una nueva visión de las masculinidades, en la que ser hombre también implique cuidar, acompañar, estar presente, es parte fundamental del cambio. Necesitamos romper con la idea de que pedir permiso para cuidar es un signo de debilidad. Al contrario, la verdadera fortaleza está en hacerse cargo, en estar ahí, en construir vínculos sanos y afectivos con las personas que amamos.

Los padres importan. No solo como figuras de autoridad o proveedores, sino como cuidadores activos y amorosos. Por eso, es urgente que los gobiernos promuevan políticas públicas que garanticen a todos los hombres el derecho a cuidar sin perder su empleo ni sus ingresos. Licencias de paternidad dignas, formación sobre crianza respetuosa y campañas para derribar los estereotipos de género pueden hacer una gran diferencia.

Porque una sociedad más justa empieza en casa. Y en casa, todos y todas debemos cuidar, sin importar si somos mujeres u hombres.

También podría interesarte: Timón de Fliunte y sus Ideas sobre la Belleza, el Arte y la Estética

Fuente consultada: CEPAL, Boletín Igualdad de Género #4. Tiempos para cuidar en América Latina y el Caribe. Disponible en https://www.ilo.org/sites/default/files/2025-03/Boletin_OIT-CEPAL_economia%20del%20cuidado%20LAC_0.pdf

¿Por qué necesitamos su ayuda? Porque somos una organización independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones. Dependemos de su generosa contribución. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad. Ayúdenos a difundir la verdad, comparta este artículo con sus amigos

Frase clave: papá, ayuda de papá, papá al cuidado de los hijos

mexico_social

Entradas recientes

El deplorable estado de calles y avenidas en México

Uno de los servicios públicos respecto de los que existe una muy alta insatisfacción, de…

6 horas hace

El fantasma del retroceso: El neoconservadurismo que asoma la cara en México

En los últimos días, el debate público en México ha sido testigo de un fenómeno…

8 horas hace

Volver la mirada hacia lo local

México atraviesa una etapa marcada por desafíos de enorme complejidad. Sin embargo, en medio de…

1 día hace

INE: Lecciones para Trump

El discurso pronunciado por el presidente Trump el jueves 16 de julio tuvo un objetivo…

1 día hace

Vuelta a empezar

Cuando va al alza el ciclo económico mexicano tiene como contrapartida todo un festival de…

1 día hace

Punitivismo, crisis penitenciaria y los límites de la justicia

Los datos recientemente publicados por el INEGI sobre los sistemas penitenciarios del país merecen una…

2 días hace

Esta web usa cookies.