El brote del ébola alcanza ocho provincias congoleñas, con 9552 infecciones confirmadas y más de 4600 fallecimientos. La detección de un caso en Nigeria amplía la preocupación regional, mientras la inseguridad y las dificultades de acceso complican la respuesta sanitaria.
México social/ Redacción
La expansión del ébola en la República Democrática del Congo (RDC) está aumentando la presión sobre los equipos sanitarios. El brote, declarado a mediados de mayo, ha alcanzado ocho provincias y acumula 9552 infecciones confirmadas y más de 4600 muertes, según la actualización difundida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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Alrededor de seis de cada diez fallecimientos han ocurrido fuera de los centros de salud. Esta proporción muestra las dificultades para acercar atención oportuna a las comunidades afectadas y contener la transmisión en lugares donde la inseguridad, las distancias y la desconfianza obstaculizan el trabajo sanitario.
Nord Ubangi es la provincia más reciente en confirmar infecciones. Su frontera con la República Centroafricana añade complejidad a la vigilancia, en un entorno donde la violencia armada provoca desplazamientos y dificulta la continuidad de los servicios.
La preocupación también se extiende a Nigeria, cuyas autoridades confirmaron una infección en una paciente que había viajado desde Uganda. Los investigadores trabajan para reconstruir su recorrido y determinar dónde ocurrió la exposición.
“La fuente de exposición aún no se conoce”, explicó Patrick Otim, del programa de Respuesta a Emergencias de la OMS. El funcionario señaló que la información disponible todavía no permite establecer si existe transmisión local en Nigeria.
Según las autoridades nigerianas, la paciente comenzó con síntomas el 7 de octubre, acudió a una clínica y fue hospitalizada 48 horas después. Se han identificado más de 40 contactos estrechos y está en marcha la secuenciación genética para determinar si la infección corresponde al virus Bundibugyo que circula en la RDC.
Nigeria se convierte así en el quinto país que confirma casos de ébola este año, después de la RDC, Francia, Uganda y Kenia. La detección de casos en varios países exige coordinación regional, aunque cada episodio requiere una investigación específica para establecer su origen y alcance.
En Kenia, las autoridades notificaron nueve casos, incluida una muerte. La persona fallecida había trabajado en la RDC y regresó a Nairobi en un vuelo con escala en Entebbe, Uganda. El Ministerio de Salud keniano informó que identificó y localizó a los 135 contactos relacionados con ese caso.
Uganda, por su parte, había registrado 20 infecciones confirmadas y dos fallecimientos antes de declarar el fin de su brote a finales de agosto. Los movimientos entre países vuelven especialmente importante el intercambio de información y el seguimiento de las personas expuestas.
En Nigeria, la respuesta incluye reforzar la prevención y el control de infecciones en hospitales y clínicas. La OMS informó que se están comunicando medidas a los establecimientos privados de Abuya y al resto de los centros sanitarios del país para reducir el riesgo de transmisión durante la atención.
Dentro de la RDC, las comunidades remotas siguen enfrentando dificultades severas. En Mangina, una comuna rural del territorio de Beni, en Kivu del Norte, se reportaron 15 muertes diarias durante la semana anterior a la actualización. Un equipo de emergencia de la OMS consiguió llegar después de negociar el acceso.
Anne Ancia, representante de la organización en el país, describió un entorno de gran inseguridad y resistencia inicial a recibir ayuda. La construcción de confianza resulta fundamental para que las familias puedan buscar atención y colaborar con los equipos de respuesta.
Paralelamente, continúa la investigación sobre la posible utilidad de la vacuna Ervebo frente al virus Bundibugyo. La vacuna fue desarrollada para el ébola causado por el virus Zaire y es eficaz contra este. Sin embargo, la OMS aclaró que todavía no dispone de resultados preliminares que permitan establecer si ofrece suficiente protección cruzada frente a Bundibugyo.
Mohamed Janabi, director regional de la OMS para África, llamó a acercar antes la atención segura y fortalecer la vigilancia. Subrayó que localizar y dar seguimiento a los contactos, junto con mantener la confianza de las comunidades, puede ayudar a contener la propagación.
El desafío inmediato es llegar a las personas que permanecen fuera del alcance de los servicios. La expansión territorial del brote y la elevada proporción de muertes comunitarias muestran la urgencia de sostener una respuesta que combine atención sanitaria, acceso seguro y cooperación entre países.
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Fuente: información de la OMS
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