La madrugada del sábado 3 de enero, el año 2026 se estrenó con la estridencia del ataque armado de las fuerzas de los Estados Unidos sobre el territorio de la sufrida Venezuela. Todo ello bajo la pueril excusa de hacer prisionero al presidente de facto de ese país, el fantoche y chanflón Nicolás Maduro y su anciana esposa, ambos considerados con acierto como delincuentes de alta peligrosidad. Una cantidad apabullante de recursos bélicos se desplegó por dos horas en Caracas y alrededores, neutralizando con enorme efectividad tecnológica los recursos de defensa de un gobierno militarizado e inepto, que se pasmó y paralizó, a pesar de la retórica bravucona de su líder y su llamado general a las armas, en preparativo contra la invasión que él nunca creyó posible.

Escrito por:  Luis Miguel Rionda

El tirano exhibió su escondida debilidad humana. Sin el poder, el rollizo grandote y bigotón lució apocado y desubicado. Experimentó en carne propia lo que debieron padecer sus miles de perseguidos, encarcelados y desaparecidos. Por supuesto, sin el componente de la tortura física y la violación de derechos básicos, que él ordenó aplicar a sus conciudadanos antagonistas. El matrimonio Maduro gozó de las consideraciones de agentes de la ley profesionales, que les trataron con firmeza, pero con respeto. Suerte la suya.

Te invitamos a leer: México, el crecimiento y la redistribución pendientes

Por supuesto, yo rechazo con énfasis el uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Sobre todo, cuando las motivaciones reales responden a intereses económicos o de dominación, como fue el caso de esta agresión. La incursión tuvo como objetivo desplazar a un déspota que ya resultaba infuncional para el imperio, y sacar provecho material de la situación. Nunca se pensó en impulsar el retorno a la democracia y al desarrollo de una nación que perdió sus libertades en manos de una padilla de feroces bandoleros, disfrazados de salvadores bolivarianos del pueblo.

El derecho internacional que se impuso al término de la segunda guerra mundial, expreso en la declaración de las Naciones Unidas de 1942, ampliada en 1945 y 1948, tuvo como objetivo evitar nuevas confrontaciones mediante el establecimiento de mecanismos de diálogo y resolución de conflictos, que más o menos funcionaron a lo largo de la llamada guerra fría y en el periodo de expansión de las democracias. Pero a partir del arribo al poder de Vladimir Putin en Rusia (2000) y Donald Trump en los EUA (2016) el modelo ha hecho crisis. Muchas agresiones internacionales se han perpetrado desde entonces sin que los mecanismos, como la ONU y otros, hayan podido hacer gran cosa, más que declaraciones.

La ONU, con 193 naciones, está secuestrada por un consejo de seguridad de 15 países, cinco de los cuales tienen poder de veto. Ese diseño es arcaico, inoperante y antidemocrático, pero funcional para las potencias militarizadas. Para colmo, y por decisión de Trump, a partir de antier los EUA se han retirado de 66 agencias internacionales, la mayoría dependientes de la ONU, que además ve amenazada su propia existencia. Ni siquiera la belicista OTAN se salva, pues también ha sido objeto de las imposiciones del copete naranja.

Lo poco bueno de la situación es que se abre una rendija para una eventual liberación del pueblo venezolano del yugo de sus demonios internos. Pero se avizora que el proceso, si se da, será lento y excluyente. A los gringos no les interesa liberar a nadie, ni propiciar la mejora del país agredido. Quieren controlar su petróleo y así joder a las potencias rivales.

Pobre Venezuela, tan lejos de Dios y tan cerca de Trump…

Tumben podría interesarte: El Reordenamiento del poder global: soberanía, democracia y derecho internacional en tensión.

(*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León. luis@rionda.net – @riondal – FB.com/riondal – ugto.academia.edu/LuisMiguelRionda

¿Por qué necesitamos su ayuda? Porque somos una organización independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones. Dependemos de su generosa contribución. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad. Ayúdenos a difundir la verdad, comparta este artículo con sus amigos.

mexico_social

Entradas recientes

Caso Taddei, CIA y Modalidad 40: la semana de los expedientes

El caso Taddei recorrió esta semana un camino que ningún reportaje crítico del gobierno federal…

6 horas hace

México: el derecho a ser atendido y escuchado

México necesita más médicas y médicos, distribuidos con justicia territorial y con condiciones para ejercer…

7 horas hace

Solo el 15% en la Unión Europea conoce el vínculo entre alcohol y cáncer de mama

La OMS para Europa lanzó un portal que ayuda al personal sanitario a identificar riesgos…

8 horas hace

COP31: proteger a las comunidades será la prueba de los compromisos climáticos

La próxima cumbre de Antalya deberá responder a la distancia entre los acuerdos internacionales y…

9 horas hace

La IA acelera las decisiones militares y reduce el espacio para el juicio humano, advierte la ONU

El uso de inteligencia artificial en operaciones de guerra aumenta los riesgos de error y…

1 día hace

À la manif… !

París es una ciudad a la que le tengo un especial aprecio. Pude vivir ahí…

2 días hace

Esta web usa cookies.