Esta semana comenzó la embestida oficialista en contra de las instituciones electorales del país: el INE, los tribunales y los órganos locales. A pesar de las movilizaciones y las múltiples muestras de rechazo por parte de la sociedad civil independiente, el partido hegemónico insiste en echar adelante la iniciativa de reforma, tal cual la recibió de la oficina de la presidencia de la república. No se parte de una actitud abierta a la negociación política con las oposiciones, sino de la soberbia de quien se cree intérprete único de las mayorías.

Escrito por:  Luis Miguel Rionda

Con ganas de convenir y construir acuerdos, estoy seguro de que la oposición cedería en temas como la reducción del financiamiento público a los partidos —pero no su eliminación—, el ajuste en el número de consejeros y magistrados, la desaparición de los senadores plurinominales, la reducción en el número de diputados —pero conservando el modelo mixto en la cámara de diputados—, la reducción del umbral de participación en la revocación de mandato para hacerla vinculante, y por supuesto en la concreción del voto electrónico —que no por internet.

Te invitamos a leer: La gestión del riesgo de desastres

Pero no concibo que la oposición ceda en temas como el de la centralización de la administración y de la justicia electorales —lo que contradice nuestro orden federal—; tampoco en el modelo de selección de los consejeros electorales mediante el voto popular sobre 60 candidatos propuestos por los poderes; la intromisión en la integración de los ayuntamientos, hoy materia estatal, y la eliminación del financiamiento público a los partidos para ser sustituido por las cuotas de los militantes —clara invitación al dinero sucio criminal.

Es una reforma que no busca resolver los problemas de operación de un esquema actual que se ha complejizado mucho a partir de reformas previas que sobrecargaron a las instituciones electorales con nuevas funciones y exigencias, nacidas de la desconfianza. Se dice que se busca racionalizar el gasto electoral, pero se plantean medidas superficiales y cosméticas, como la reducción de salarios y de gastos ordinarios. Si realmente se procurara esa racionalización se aplicarían medidas de austeridad reales, como el voto electrónico y por adelantado, para bajar el número de casillas seccionales y su sustitución por centros de votación zonales. Las casillas se limitarían a las secciones rurales y de atención especial. Los ahorros serían sustantivos si en lugar de capacitar a más de un millón de ciudadanos para atender más de 150 mil casillas, se redujeran sus números a una quinta parte. Se concentraría la emisión del voto en centros de votación urbanos con urnas electrónicas. Menos recursos humanos y materiales, y simplificación de los procesos. Esta y muchas otras ideas deberían analizarse con seriedad para una reforma constructiva.  

También te podría interesar: El 25 de noviembre es el Día Naranja

(*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León, Departamento de Estudios Sociales. luis@rionda.net ­– @riondal – FB.com/riondal – https://luismiguelrionda.academia.edu/ –­ https://rionda.blogspot.com/

mexico_social

Ver comentarios

Entradas recientes

El deplorable estado de calles y avenidas en México

Uno de los servicios públicos respecto de los que existe una muy alta insatisfacción, de…

7 horas hace

El fantasma del retroceso: El neoconservadurismo que asoma la cara en México

En los últimos días, el debate público en México ha sido testigo de un fenómeno…

9 horas hace

Volver la mirada hacia lo local

México atraviesa una etapa marcada por desafíos de enorme complejidad. Sin embargo, en medio de…

1 día hace

INE: Lecciones para Trump

El discurso pronunciado por el presidente Trump el jueves 16 de julio tuvo un objetivo…

1 día hace

Vuelta a empezar

Cuando va al alza el ciclo económico mexicano tiene como contrapartida todo un festival de…

1 día hace

Punitivismo, crisis penitenciaria y los límites de la justicia

Los datos recientemente publicados por el INEGI sobre los sistemas penitenciarios del país merecen una…

2 días hace

Esta web usa cookies.