Un G7+ sin consenso - Mexico Social

Escrito por 4:00 am alimentos, Destacados, Economía, En Portada, Enrique Provencio, Guerra, Medio Ambiente

Un G7+ sin consenso

Hace 4 años la sesión del G7 concluyó con una declaración que generó muchas expectativas. Fue un encuentro marcado por la pandemia y por la idea de una reconstrucción del orden global. Se le llegó a calificar como el origen de un nuevo consenso, pero este se diluyó rápidamente, y ahora el G7, a cuya reunión está invitada la presidenta Claudia Sheinbaum, otra vez está marcado por la retórica y los ritos, muy lejos de aquel intento de impulsar acuerdos mundiales trascendentes.

Escrito por:  Enrique Provencio D.

Del encuentro de 2021 surgió el llamado Consenso de Cornwall, por la localidad inglesa en la que se dieron cita los siete países, más la Unión Europea, que de hecho es integrante permanente del grupo. Además de la cooperación para acelerar la vacunación contra el Covid-19 y para contar con una estrategia mundial sobre las pandemias, se abordaron problemas críticos para la reorientación desarrollo, el comercio mundial, el cambio climático, la regulación digital y otros grandes asuntos. El lema “Reconstruir mejor” daba la idea general, que, a tono con el aliento predominante, parecía destacar las oportunidades para que la salida de la crisis se empatara con las correcciones necesarias para superar las debilidades que exhibió la pandemia.

Te invitamos a leer: Entre las bombas y el hambre

Se llegó a decir que el consenso de Cornwall reemplazaría al consenso de Washington, el conjunto de puntos que resumían el ideario de las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa, y que el nuevo acuerdo reorientaría la globalización, sobre todo corrigiendo sus desigualdades y problemas de gobierno. Pugnaba por un comercio más libre y justo, la prosperidad basada en los empleos mejor remunerados, la seguridad mundial, el cumplimiento del Acuerdo de París, la justicia fiscal, la mayor participación de los gobiernos en las economías, la cooperación científica y tecnológica, entre otros propósitos.

Los temas seguirán presentes en Kananaskis, Canadá, entre el 15 y 17 de este junio, pero en un mundo que ahora enfrenta condiciones más adversas e incluso hostiles para la agenda de reformas globales. La recuperación postpandemia enfrentó primero la inflación y luego los efectos de la invasión rusa a Ucrania, los países más pobres están cargando con un servicio de la deuda externa que lastra sus capacidades económicas y sociales, el comercio mundial perdió impulso, y ya para 2024 había empezado una desaceleración económica que se prolonga durante 2025.

Por si fuera poco, la intensificación del conflicto entre Israel e Irán, que de la tensión pasó al enfrentamiento con bombardeos y lanzamiento de misiles apenas cinco días antes de la junta del G7, marca la distancia entre las conversaciones formales de los dirigentes y las convulsiones a las que está sometido el mundo, como si se tratara de planetas diferentes.

La marca de la pandemia sigue presente, y se nota sobre todo en las dificultades para lograr los objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible para 2030, y en especial para conseguir las metas de reducción de la pobreza. De hecho, la economía mundial continúa por debajo de la tendencia previa a 2020. Con las disrupciones que sigue provocando el gobierno de Estados Unidos, se alejaron por mucho tiempo más las iniciativas para un comercio mundial más justo y libre, y, al contrario, se instaló repentinamente un proteccionismo extremo que desacelera el intercambio comercial y que perjudica a los países que más necesitan elevar sus exportaciones.

El consenso alternativo que se quería ver en Cornwall en 2021 se rompió no solo por la inestabilidad y los conflictos, el de Ucrania y los de Medio Oriente, sobre todo, sino por la mayor debilidad del sistema multilateral y las dificultades de la ONU para impulsar los acuerdos para prevenir y responder a las pandemias, y para dar pasos decisivos en el cumplimiento del Acuerdo de París, para la regulación de la economía digital y sobre todo de la inteligencia artificial, y para recuperar un piso básico de coordinación internacional en otros temas críticos de la actualidad. Todo esto entró en 2025 en una crisis mayor con el vacío de Trump a los organismos internacionales, con el recrudecimiento de la guerra de Rusia y Ucrania y ahora con los enfrentamientos de Israel e Irán.

Las mejores ideas del G7 solo son invocaciones si no cuentan con el respaldo multilateral y con un sistema de Naciones Unidas revitalizado. Hay dos urgencias en las que el G7 podría actuar. La primera es rescatar la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su propuesta de acuerdo sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias, junto con sus programas clave para la coordinación de esfuerzos mundiales, investigación, vigilancia epidemiológica, cooperación con los países más rezagados, producción coordinada de vacunas y medicamentos, apoyo a los sistemas de salud, capacitación para emergencias, transferencia tecnológica, financiamiento y otras prioridades y urgencias.

La propuesta que se logró en tres años de trabajo pone las bases de un cambio formidable en cuanto a las pandemias, pero, como siempre, se enfrenta a un vacío en los medios de ejecución, sobre todo por el retiro del financiamiento de Estados Unidos a la OMS. Si algo pueden hacer lo demás miembros del G7, es tomar decisiones para sacar adelante a este organismo, como un primer paso que luego debe extenderse a todo el sistema de la ONU. Estados Unidos se mantendrá en su vacío a la OMS y a otros organismos y acuerdos multilaterales, pero los demás integrantes del G7 podrían encabezar la defensa y fortalecimiento del organismo que vela por la salud humana. La lección de la pandemia del 2020 no debe ser olvidada.

La segunda prioridad es más amplia, pero también urgente y actual. Todos los demás países socios del G7  están resultando afectados por las decisiones de Trump, empezando por Canadá y por el invitado especial de esta reunión de Kananaski, que es México. La tradición dicta que deben prevalecer las reglas diplomáticas y que si se pretende una declaración conjunta, esta debe someterse al consenso y la etiqueta, que elude las diferencias y las disidencias. Al mismo tiempo, todos saben que el proteccionismo extremo, el unilateralismo y las pretensiones imperiales de Trump son ahora la principal amenaza para los fines declarados no solo del G7 sino de cualquier otro grupo que busque la cooperación, la paz, el arreglo pacífico de los conflictos, el desarrollo y de todos los demás fines que articularon los acuerdos posteriores a la Segunda Guerra Mundial y el largo proceso de la Unión Europea. Esta, que ha sido clara frente a las decisiones de Trump, está presente en el G7, y representa lo más avanzado de todas las organizaciones regionales, y puede dar una señal de esperanza frente al impulso destructor de Trump.

Hay un antecedente de 2018, cuando Trump amenazó en la reunión del G7, que fue también en Canadá, de imponer una guerra comercial, que ya había empezado con aranceles al acero y al aluminio. Justin Trudeau manifestó su desacuerdo y eso bastó para que el presidente estadounidense ordenara a su equipo que no respaldaran el comunicado y la declaración final de esa sesión del G7. El primer ministro canadiense dijo en aquella ocasión algo que ahora no solo viene de nuevo al caso sino, que debería ser más vigente: “Como canadienses, somos educados, somos razonables, pero tampoco nos dejaremos presionar”. Lo que entonces afectaba a Canadá, también a México, porque se estaba renegociando el Tratado de Libre Comercio, ahora afecta a todo el mundo, así que aplica de nuevo la respuesta: siendo educados y razonables, el resto del G7 no debería dejarse presionar, y con ello le estarían haciendo un gran servicio al resto del mundo.

También podría interesarte: Petronio: El Artífice del Estilo y el Cronista de los Excesos Romanos

¿Por qué necesitamos su ayuda? Porque somos una organización independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones. Dependemos de su generosa contribución. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad. Ayúdenos a difundir la verdad, comparta este artículo con sus amigos.

(Visited 56 times, 1 visits today)
Cerrar