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COMUNICACIÓN DIGITAL EN TIEMPOS DE COVID

COMUNICACIÓN DIGITAL EN TIEMPOS DE COVID

Históricamente, las pandemias como la del covid-19, han generado cismas en la sociedad, la política y la economía. Por ejemplo, durante la Edad Media, la Peste Negra, la pandemia más devastadora en la historia de la humanidad que acabó con más de una tercera parte de la población de Europa, jugó un papel importante en la conformación de distintos tipos de regímenes en Europa. Las decisiones que se tomaron para contener la crisis en dicha región del mundo contribuyeron para sentar ciertas bases en la conformación de “Estados”, más o menos autoritarios, en las distintas regiones del continente.

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Es decir, a diferencia de los “Estados” europeos occidentales, aquellos ubicados geográficamente más cerca de Asia (en donde se registra el origen la pandemia), se vieron en la necesidad de endurecer sus medidas de control sanitario, a partir de un mayor control político. Por otro lado, la escasez de mano de obra barata incentivó a la innovación tecnológica, lo que contribuyó al fin de la Edad Media.

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Hablando de tecnología, su evolución ha jugado un papel fundamental en este contexto de cambios. La Gripe Española de 1918, la segunda gran pandemia en la Historia humana de la que se tiene registro, en un solo año mató entre 20 y 40 millones de personas. Ello fue posible debido a las condiciones de movilidad de la época, resultado de los cambios tecnológicos, así como del contexto en el que se dio: finales de la Primera Guerra Mundial. El primer caso de la enfermedad se detectó en Estados Unidos, aunque algunos expertos consideran que provino de China, y, gracias al contexto mencionado, en pocos meses ya se había confirmado un caso de la mutación del virus en Brest, el puerto francés por el que entraba la mitad de las tropas estadounidenses aliadas en la Gran Guerra.

El Covid-19 es el tercer gran ejemplo en esta historia de más de seis siglos. Al igual que en los casos mencionados, la pandemia que vivimos está cambiando al mundo, modificando desde la manera de trabajar y aprender de forma remota, hasta la forma de comprar, cuidar la salud y socializar de las personas.

En este caso, nuevamente el tema tecnológico sirvió como factor de propagación del virus a velocidades nunca antes imaginadas; en medio año el Covid ya se había extendido por todo el mundo. Al igual que en las experiencias históricas, los países no estábamos preparados para hacer frente a un nuevo enemigo que crecía de forma exponencial, ocasionando miles de muertes a su paso.

Sin embargo, en esta ocasión, la tecnología también ha jugado un papel fundamental, tal vez el más importante, para mantener la fibra social. En ese sentido, se ha generado una situación en la que todo está migrando hacia el tema tecnológico. El distanciamiento social nos hizo sentir desconectados y los grupos rápidamente comenzaron a reunirse en plataformas de videoconferencia, para trabajar, conversar y convivir. El Covid no sólo cambió la cantidad de medios que consumimos, sino también la forma en que los consumimos. Estos sistemas registraron un uso nunca antes visto y las plataformas evolucionaron rápidamente para satisfacer la demanda.

Sin embargo, esta parte positiva de la presencia y uso de las nuevas tecnologías para hacer frente a la realidad actual, también presenta bemoles. Enfrentamos una nueva situación social en la que, cada vez más, percepción es realidad y, gracias a las nuevas plataformas de comunicación, todos tienen la posibilidad de escribir su realidad. Al igual que siempre, la Historia se escribe en función de quien la está narrando, sólo que hoy sucede de forma más rápida, cambiando de manera constante, lo cual permite que, a su vez, se creen, como lo mencioné en artículo previo, realidades alternas y falsas. La realidad actual es dinámica, por lo que se vuelve obsoleta a cada momento.

Al respecto, con el concepto de modernidad líquida, el sociólogo polaco Zygmunt Bauman definía el actual momento de la Historia en el que las realidades sólidas de antaño, “como el trabajo y el matrimonio para toda la vida”, se han desvanecido, y han dado paso a “un mundo más precario, provisional y ansioso de novedades”.

Con referencia al tema de la nueva comunidad digital, viene al caso la tesis de Bauman respecto a que una comunidad no se crea, se tiene o no, por lo que lo único que las redes sociales pueden proveer es un sustituto. Comenta que la diferencia entre la comunidad y la red es que “uno pertenece a la comunidad pero la red le pertenece a uno”. Se pueden añadir amigos y se pueden borrar, uno controla a la gente con la que se relaciona. Dice que el diálogo real no es hablar con gente que piensa lo mismo que uno, por lo que las redes sociales no enseñan a dialogar porque es muy fácil evitar la controversia.

El Covid-19 ha evidenciado aún más esa realidad sólida. Dicha realidad no es lo suficientemente sólida para resistir por siempre. La confusión actual se explica, en cierta medida, por este cambio de concepción de un mundo en estado sólido a uno líquido en constante cambio y adaptación, “como un líquido en un vaso, en el que el más ligero empujón cambia la forma del agua”. “Las certezas han sido abolidas”.

Por lo tanto, y como señalé, esta nueva realidad constituye un verdadero problema en términos de comunicación, debido a que, el tejido social que sostienen las nuevas tecnologías, fortalecido por la situación por la pandemia del Covid-19 que enfrentamos, da lugar a grandes espacios de desinformación, que a su vez han contribuido a la confusión entre la población sobre la forma de actuar.

Como en todo, no se puede generalizar. Algunos sectores de la sociedad han sabido adaptarse, aprovechar e impulsar las nuevas tecnologías frente a la situación actual. Uno de estos sectores es el poder Judicial, como lo ha demostrado el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Sin duda, la fluidez de la vida contemporánea ha invadido también el trabajo jurídico y de los tribunales. La pandemia aceleró los procesos de implementación de la justicia electrónica, por lo que las diferentes instancias del Poder Judicial de la Federación han acordado e instrumentado el juicio en línea. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo ha hecho cuidando el equilibrio entre eficacia, eficiencia y seguridad informática.

De manera positiva, en este ámbito se ha logrado aprovechar la tecnología para que la liquidez de la vida en general, y la situación actual de la vida jurisdiccional, en particular, no vulneren la solidez de la justicia.

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Frase clave: TIEMPOS DE COVID

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