¿Tiene América Latina y el Caribe oportunidades para prosperar más en el nuevo contexto internacional? Esta es una de las preguntas que se plantea un informe de la CEPAL, que fue lanzado recientemente y que se está discutiendo en muchos foros de la región y de la ONU. Es un documento muy oportuno, que ofrece respuestas a esa y muchas otras interrogantes de gran actualidad[1].
Escrito por: Enrique Provencio D.
El texto es novedoso tanto por su contenido, como por la forma en la que fue elaborado. Lo trabajó un grupo de expertos internacionales, entre los que se encuentran la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, el ex presidente colombiano Iván Duque, el Rector de la UNAM Leonardo Lomelí, Josep Borell, que fue muy alto funcionario de la Unión Europea y del gobierno español, y otras nueve personas que se ocupan de asuntos internacionales, y que formaron una comisión independiente convocada por la propia CEPAL.
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El informe reconoce, de entrada, que América Latina (AL) no controla las grandes transformaciones que están ocurriendo en el mundo, pero que tampoco es una región pasiva, que solo las está observando y sufriendo sus consecuencias, sino que tiene activos para posicionarse mejor e incluso para jugar con algunas ventajas en la reconfiguración que está en curso. No todos los países están en las mismas condiciones y circunstancias, dada la diversidad regional, pero, como conjunto, AL no está en la indefensión.
Están ocurriendo tantos cambios y a tal velocidad, que los acontecimientos pueden rebasar la capacidad de sistematización e incluso de jerarquización y registro. Por esto es tan útil la composición de lugar que realizó la Comisión de la CEPAL sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo, al identificar ocho rupturas simultáneas en diferentes planos globales.
Cuatro de esas rupturas son: la reconfiguración de la globalización y el cambio de percepciones sobre la interdependencia; el deterioro del multilateralismo y la gobernanza global, que se fragmenta; la consolidación de la competencia y el poder multipolar, y el mayor peso de poder blando, que cada vez juega más a favor de China.
Las otras cuatro rupturas reconocidas en el informe son: la erosión de las democracias, el aumento de la polarización, y la menor legitimidad democrática; la pérdida de la confianza en las instituciones, en parte por la crisis democrática pero también por la desinformación, la manipulación digital y el descontrol de la inteligencia artificial; el cuestionamiento y retroceso de los derechos, la igualdad y la perspectiva de género; y el declive o franco ataque a los acuerdos climáticos, y su subordinación a intereses económicos inmediatos de algunos países.
Además de poner nombre y apellido a cada uno de estos procesos, la Comisión documentó y ordenó las tendencias en curso, con información pertinente y actualizada, facilitando con ello un marco analítico regional indispensable para que los gobiernos, los grupos empresariales y todos los actores sociales cuenten con mejores elementos para ubicar su posición y su rol en la abigarrada reconfiguración mundial que estamos viviendo.
El Informe va mucho más allá, por supuesto, y propone una ruta para que AL avance en su desarrollo en, y a pesar de, este contexto global cada vez más complejo e impredecible. La Comisión se hace cargo de que los países de la región no solo son muy heterogéneos estructuralmente, sino que, además, están gobernados con visiones de desarrollo a veces divergentes, inspiradas en concepciones políticas confrontadas y polarizadas. En estas condiciones, la búsqueda de acuerdos es muy compleja, por lo que recomienda enfocarse en la “cooperación funcional”, y establecer alianzas internacionales de “geometría variable”, que se podrían interpretar como acuerdos pragmáticos para promover intereses nacionales concretos con los socios centrales, sean Estados Unidos o China.
La decena de recomendaciones del informe están organizadas en tres ejes: 1) Movilización de los activos clave de AL, 2) Fortalecimiento democrático, institucional y de la gobernanza, y 3) Impulso a las capacidades para procurar el desarrollo (agencia).
En el primer eje, la Comisión plantea potenciar los activos regionales y sacarles mejor provecho en las negociaciones con los grandes socios comerciales, trátese de recursos naturales, tamaño de los mercados, capacidades económicas o de las fortalezas culturales. Esto implica un mayor impulso de las políticas productivas, en lo que CEPAL ha estado insistiendo con todo un amplio conjunto de recomendaciones, y acelerar la integración y la cooperación intrarregional, enfocada en esa lógica funcional ya mencionada.
En el segundo eje, el foco de los planteamientos es el desarrollo institucional democrático, con acuerdos sociales básicos y el logro de mayor confianza social. La Comisión recupera con acierto la necesidad de dotar a los estados nacionales de recursos suficientes para ejercer sus funciones, con una mejor y mayor fiscalidad, capacidad de ejercicio presupuestal que les permita el impulso social y productivo en calve de inclusión y sustentabilidad. También recupera la demanda de toda la región por la seguridad, la recuperación de las capacidad estatal de control territorial y el logro de sociedades pacíficas.
En el tercer eje, sobre la capacidad de agencia internacional y regional, el informe llama a diversificar las alianzas de los países, sin tratos rígidos que aten a una u otra potencia, en desmedro de acuerdos pragmáticos con otros posibles socios.
El informe Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica, merece una gran difusión y, sobre todo, que se discuta a fondo en todo tipo de foros. Es un documento riguroso, que sirve como punto de referencia para examinar concepciones y políticas. Si en la etapa de la globalización acelerada América Latina se rezagó frente al mundo, en la actual de etapa de reconfiguraciones las consecuencias podrían resultar incluso peores. El informe aporta mucho elementos para impedir que esto suceda.
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[1] Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe. CEPAL. Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica. https://sitios.cepal.org/geopolitica
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