El estancamiento y las regiones - Mexico Social

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El estancamiento y las regiones

Como era de esperarse, el retroceso económico del primer trimestre de 2026 arrastró a todas las regiones y estados, pero con mayor fuerza a los estados del Sur. Hay diferencias entre las entidades, por supuesto, según se haya comportado la inversión, la industria y los servicios, entre estos los de turismo, pero el arrastre está dejando atrás a las de mayor rezago social. Otro mal saldo de la mala situación que estamos viviendo.

Escrito por:  Enrique Provencio D.

El desempeño regional es sumamente heterogéneo, tanto en los auges como en las desaceleraciones o las recesiones, y no extraña que al inicio del año así haya sido de nuevo.  Al arranque de 2026 las cuatro macro regiones que utiliza en sus reportes el Banco de México tuvieron un descenso económico, y en el caso del Sur la razón principal fue, de nuevo, la contracción de la construcción, por la baja de la inversión pública. No es el primer trimestre que eso ocurre, viene sucediendo desde 2024.

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Si al desplome de la inversión se le suma el mal comportamiento del sector agropecuario y del petróleo, y se agregan los cambios que está experimentando el turismo, el resultado es muy desfavorable. Más allá del problema inmediato, el resultado es, otra vez, que la región más rezagada sigue sin recortar distancias frente a las otras regiones.

No es solo un problema de la crisis petrolera, que viene repercutiendo desde hace mucho tiempo, sino también una falta más general de dinamismo económico. Si se quita la economía petrolera, la región Sur sigue estando atrás del ritmo nacional y de las otras regiones.

Lo anterior puede verse en la gráfica 1. Esta muestra que entre el primer semestre de 2017 y el primero de 2016, la economía total del Sur apenas creció 1.6 por ciento acumulado, un estancamiento de hecho. Si se considera la economía no petrolera, el cambio total en los nueve años fue mejor, de 6.8 por ciento (de 0.7 anual, por debajo del crecimiento demográfico), pero inferior al del resto del país.

Gráfica 1. La macro región Sur ha tenido un crecimiento acumulado menor  que el resto del  país, tanto en el total como en la economía no petrolera.

Índice del producto nacional y por macro regiones al primer semestre de 2026 (2017-I = 100)

Fuente: elaborado con la información del Reporte sobre las Economías Regionales, enero – marzo de 2026, del Banco de México[1]. Tabla estadística de la figura 2.

En otras palabras, el Sur sigue quedándose atrás, y eso se está notando en el empleo y el ingreso. El boom que algunas entidades como Tabasco, Oaxaca y Quintana Roo tuvieron con las obras públicas más grandes del gobierno anterior, se desinfló y no generó, al menos no por ahora, un impulso que se extienda en la región.

La gráfica 2 ilustra cómo a partir del segundo trimestre de 2023 el producto regional del Sur tuvo un impulso notable, pero que duró poco y entró en desaceleración a fines de 2024. Desde ahí, el agregado regional ha decrecido, no en todas las entidades, pero sí en aquellas en las que más había crecido la obra pública. A tomar en cuenta: la política regional puede tener en la inversión pública una gran herramienta, pero no es suficiente para ir cerrando las brechas y disparidades.

Gráfica 2. La macro región Sur tuvo un auge notable entre 2023 y 2024, pero al caer la obra pública inició una desaceleración económica.

Índice del producto nacional y la macro región Sur entre 2022 y el primer trimestre de 2026 (índice 2020-I = 100)

Fuente: elaborado con la información del Reporte sobre las Economías Regionales, enero – marzo de 2026, del Banco de México. Tabla estadística de la figura 2.

Aditicio: La ola nacionalizadora global

¿Qué reacciones veríamos en México si se decidiera la nacionalización de algunas empresas? Resulta que en la presente década el mundo está viviendo una oleada de nacionalizaciones tanto en países desarrollados como en emergentes. Las razones son variadas: desde las presiones en el abastecimiento de materias primas, hasta la necesidad de asegurar el abasto de componentes estratégicos para las cadenas productivas, las necesidades de tomar control sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero o motivaciones más amplias relacionadas con la competencia estratégica.

El tema lo documenta un artículo de la revista Finanzas y Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el número de este junio. Se trata de una expansión de la propiedad estatal, ni más ni menos, con alcances e impulsos diferenciados, pero con el mismo resultado. En Europa los gobiernos de algunos países se vieron obligados a adquirir empresas de energía y servicios públicos, como en Alemania y Francia, o de ferrocarriles y siderurgia, como en Reino Unido. En muchos otros países los gobiernos han tomado el control de empresas mineras y de diferentes materias primas, e incluso estados Unidos adquirió la participación mayoritaria de una empresa minera de tierras raras.

El autor del artículo, Nicholas Mulder, no ve este fenómeno como algo incompatible con la globalización económica y financiera, aunque observa que podrían cambiar las tendencias comerciales y de inversión a largo plazo. Se trataría de la cuarta ola nacionalizadora de los últimos cien años, motivada ahora por una “creciente convicción política de que las nacionalizaciones son un instrumento vital de la política económica en una era de fragmentación geoeconómica”[2].

No es que el FMI esté recomendando las nacionalizaciones, pero ya dice algo que en una de sus publicaciones periódicas se registre este fenómeno. Si a esto se suma el enorme peso de la propiedad pública en la economía china, que no ha resultado de nacionalizaciones sino de emprendimientos directos de empresas de control gubernamental nacional o local, podría estarse fraguando un cambio de grandes alcances en la economía mundial en cuanto a la estructura de la propiedad, y no solo del proteccionismo.

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[1] Banco de México, 2026. Reporte sobre las Economías Regionales, enero – marzo de 2026.

[2] Nicholas Mulder. La nueva ola de nacionalización. F&D (Finanzas y Desarrollo), junio 2026. Fondo Monetario Internacional.

https://www.imf.org/-/media/files/publications/fandd/article/2026/06/mulder.pdf

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